Solución inmediata.

Los remedios mágicos y las soluciones inmediatas abundan hoy en día, el mejor ejemplo son la gran cantidad de aplicaciones móviles que hay en el mercado hoy en día para pedir comida o cualquier otra cosa con tan sólo unos clics.

Los humanos tenemos dentro de nosotros un sistema para buscar gratificación inmediata de manera inconsciente y compulsiva, por eso el éxito de los remedios mágicos, de las apps y de las terapias que te hacen sentir bien de manera inmediata, aunque no arregles el origen de tu problema.

En mi experiencia, he notado que cualquier cosa, que implique esfuerzo y algo de incomodidad, como levantarte temprano para ir al gimnasio, será menos popular que las soluciones mágicas, por lo menos entre la mayoría de las personas.

Desde mi experiencia, si quieres un verdadero cambio en tu mente, en tu cuerpo, en tus emociones o en tus hábitos, vas a necesitar poner esfuerzo, tiempo, energía y atravesar momentos de incomodidad, pero justo ese proceso es el que pavimenta el camino hacia una mejor versión de ti.

Gracias por leer.

Juan.

Sobre la felicidad y la constante búsqueda del placer (que genera más sufrimiento e incomodidad).

Como parte del “sistema operativo” de nuestro cuerpo tenemos: rechazo al dolor y atracción a lo placentero.

Estamos diseñados para alejarnos de aquello que nos hace daño o pone en peligro nuestra existencia y a acercarnos y buscar a toda costa aquello que nos causa sensaciones placenteras en cualquiera de las manifestaciones que puedan tener.

Es parte de nuestro mecanismo fundamental de supervivencia.

Es una carrera constante entre huir del sufrimiento o estados desagradables y correr tras el placer y en el camino el 90% de las veces NOS ENGANCHAMOS.

Y nuestra sociedad de consumo está diseñada para promover es estado “de gancho” constante.

Para ser feliz…necesitas un nuevo gadget de moda (el que sea de tu preferencia)

Para ser feliz necesitas comprar en X tienda de moda.

Para ser feliz necesitas una parej@ que haga tal y cual cosa.

Para ser feliz necesitar comer y beber de tal o cual marca o corriente ideológica de moda.

Y eso se suma a nuestro propio, interno y automático aviso de: Seré feliz cuando tenga…y cuando tenga… y cuando vaya…y cuando coma…y cuando me vea….

Enganchándonos todo el tiempo a mini dosis de felicidad impermanentes que nos conducen a estados de adicción ( en mayor o menor grado) y constantes estados de insatisfacción.

Si esto te queda claro y tienes la certeza de que eso es SER FELIZ, cierra este post ahora y sigue adelante. Si crees que puede haber otro camino o te da curiosidad que voy a escribir después continúa leyendo.

Ok, llegaste hasta aquí…¿Cómo desengancharme de una vida diseñada para enganchar?

1. Comprendiendo que la felicidad ES UNA DECISIÓN PERSONAL, que se manifiesta como un estado en nuestro ser y no está intrínsecamente ligado a ningún auto, gadget, persona, idea o sentimiento.

Soy yo quien los une y quien se niega a separarlos.

2. Tomar consciencia de que todo lo que inicia seguramente va a terminar. Mi gadget nuevo seguro un día va dejar de funcionar y además lo puedo perder y mi helado de chocolate se va a terminar. Esto no son malas noticias, al contrario, mi felicidad no está intrínsecamente ligada a estas cosas…ergo…no se termina con ellas.

3. Re-define tu felicidad. No tiene que ser necesariamente un estado de gozo y actitud de “todo está poca madre y maravilloso” de manera permanente. Busca qué es para TI, no que te dijeron que es ni donde te dijeron que está o con quién.

4.Traza el camino a ella y recórrelo. Lo más seguro es que caminarlo YA te hará feliz.

5. Equivócate, toma nota, sigue adelante y vuélvelo a intentar. En esto, no hay bien, no hay mal sólo hay hacer. Y entre más haces, mejor te sientes con ello.

6. No me creas nada, pon todo a prueba y saca tus propias conclusiones.

Gracias por leer.

Juan.