Hijos y Escuela

Tener hijos nunca debió ser “el paso que sigue”.

Las escuelas nunca debieron convertirse en niñeras.

Lo mismo sucede con las abuelas y los abuelos.

Tener hijos es una decisión que antes de ser tomada debería de ser considerada desde muchas perspectivas, pero nunca, desde la perspectiva de la presión social o de los “pasos a seguir” para tener una “vida exitosa”.

Si las personas lo vieran así, hoy no tendríamos una crisis tan fuerte de trabajo en casa vs cuidar de los hijos.

Pero no, todavía, por lo menos en México, las personas están teniendo hijos porque es el paso que sigue en la carrera de hamster que les han vendido que es la vida.

Si todavía no tienes hijos, por favor, no pienses en tenerlos sin realmente considerar todos los ángulos posibles y sin antes platicar con algún papá o mamá que te cuente toda la verdad detrás de la experiencia de tener hijos, que no te cuente sólo la parte linda y tierna, que no te venda el esquema de mamá “luchona” o de papá “modelo” porque la mayoría de las veces no da buenos resultados.

Si no me crees, observa el estado del mundo hoy en día.

Gracias por leer.

-Juan.

Dedica unos minutos de silencio al día.

Cuando te regalas unos minutos de silencio al día, varias cosas positivas suceden en tu cerebro y en todo tu sistema nervioso.

  1. Tu cerebro descansa de saltar constantemente al futuro y al pasado. Esos saltos son naturales, nuestro cerebro está programado para eso, pero también necesita que le des un descanso diario, a parte de las horas de sueño.
  2. Todos los días tu cerebro procesa miles y miles de bits de información en tiempo real, cuando te das unos minutos de silencio, disminuyes la cantidad de información que tiene que procesar, y también descansa.

    La información que tu cerebro procesa en tiempo real es muy diversa, procesa cosas como: tu presión arterial, la presión atmosférica, el clima, la temperatura de tu ambiente, tu temperatura interna, la posición de tu cuerpo en el espacio, todo lo que ves, todo lo que lees, todo lo que escuchas, todo lo que piensas y un largo etc.
  3. Cuando tu cerebro descansa de los estímulos en tiempo real, tiene espacio y energía para procesar todo lo que se haya quedado en pausa o en la “cola de procesamiento”: charlas, ideas, preguntas y en general sucesos de la vida que no han terminado de ser integrados al total de tu experiencia de vida.

Todo esto se traduce en una sensación de mayor bienestar en general, mejor salud en general, un mejor humor y a largo plazo en una mente más atenta, tranquila y ecuánime para “surfear“ la vida y disfrutarla.

La mínima dosis efectiva de silencio diario son 5 minutos. No es tanto. 🙂

Hoy en día hay un montón de aplicaciones que puedes usar para sentarte a meditar en silencio, así que elige la aplicación o técnica que más te guste y prueba a sentarte en silencio durante 5 minutos todos los días, durante 1 mes y observa los resultados positivos en tu propia vida.

¿A qué me refiero con “sentarte en Silencio”?

Me refiero que que no ves el teléfono, no escuchas música, no hablas con nadie, no le das miles de vueltas a los pensamientos en tu mente y sólo te sientas a respirar y ver tus pensamientos y sensaciones pasar.

Aquí hay un par de audios que te pueden ayudar:

Meditación básica de seguimiento a la respiración.

Música de los Nativos Americanos para acompañar tu meditación.

Gracias por leer.

-Juan.

Practica el arte de no engancharte

No engancharte con discusiones, preocupaciones, pensamientos recurrentes o miedos, es un asunto de práctica. 

Así es, si no tienes un problema neuronal que te lo impida, puedes entrenarte para no engancharte de manera automática.

Obvio requiere esfuerzo y disciplina, y eso implica estar convencida o convencido de que harás lo necesario para dejar de engancharte.

¿Cómo se hace?

Hay muchas maneras y técnicas, te voy a compartir el mix que mejor me ha funcionado a mí.

  1. Identifica tus detonantes.
    Aquello que hace que te enganches, que decidas tomar esa batalla. Una vez identificados puedes evadirlos o prepararte para su llegada.
  2. Cambia las palabras que usas cuando estás enganchad@.
    Una vez que estás enganchado o enganchada, tu lenguaje refuerza el asunto, si la siguiente vez que te enganches con algo o con alguien cambias las palabras que usas (busca sinónimos) interrumpirás a tu mente y le va a ser un poco más difícil mantenerse enganchada.
  3. Agrega humor al asunto.
    Imagina a la persona con la enganchaste como un personaje de caricatura, o un emoji o un meme. De esta manera interrumpes a tu mente y no logra hacer la reacción en cadena de gancho-neurotransmisores-emociones-sensaciones (cuando llegas a las sensaciones, el asunto se fue al diablo).
  4. Haz recuento mental para buscar respuestas diferentes.
    Cuando tengas oportunidad, siéntate a meditar y visualiza en tu mente una situación en la que te hayas enganchado, pausa la película mental y busca maneras diferentes de responder al asunto, por ejemplo: abandonas la situación, cambias tus palabras o dices un chiste a la mitad del asunto.

Puedes practicar por separado cada uno de los 4 pasos anteriores, en el orden que te sea más natural, pero lo ideal es que llegues a usar los primeros 3 en tiempo real.

Puede sonar a que es mucho por hacer, a que es una tarea inalcanzable, pero la verdad es que no es así, poco a poco, con avances pequeños pero constantes es una meta muy muy asequible y te puedes divertir en el proceso.

Gracias por leer.

-Juan.