Nunca des por sentado nada, aprécialo todo

Hace poco más de un mes, me operaron para quitarme la vesícula biliar.

Y hasta hace unos días pude entrenar un poco de boxeo, al 50% de mi capacidad y velocidad normales, para no estropear mi recuperación.

Después de varias semanas de no moverme mucho, mi entrenamiento “me supo a gloria”, lo mismo que poder moverme con relativa agilidad dentro de mi casa.

¡Uff! ¡Qué deliciosa sensación!

Poder entrenar un poco de nuevo me hizo pensar que hay muchas cosas en mi vida que veo como normales o habituales y que realmente son una gran bendición.

Cosas que tal vez para otras personas parezcan pequeñas u obvias, hoy para mí no lo son.

Por ejemplo, tengo la fortuna de poder levantarme y entrenar boxeo en mi casa, tengo un espacio libre para hacerlo, sé cómo hacerlo sin lastimarme, mi cuerpo está reaccionando bien a la recuperación y me puedo mover bastante bien…

..¿Cuántas personas quisieran hacer algo así y por una u otra razón no pueden? Obviamente la respuesta es: muchas, muchas personas alrededor del mundo. Puede sonarte a cliché, pero en este momento a mí no me suena así.

Después de esa reflexión, tengo la firme intención de no volver a tomar nada por sentado, no dejar que nada se convierta en “parte del paisaje”.

El primer paso es agradecer todo lo que está en mi vida ahora, se trata de tener un profundo sentimiento de gratitud por las personas, circunstancias, objetos, experiencias, animales, plantas y demás seres que forman o han formado parte te de mi camino en la tierra.

Cuando lo pienso así, se me enchina la piel, no puedo evitar sonreír, me siento muy afortunado y bendecido, y todas las quejas que estaban guardadas en el cajón desaparecen, mis miedos se hacen chiquitos y la vida, se transforma en algo maravilloso (que siempre lo es, sólo que a veces no lo vemos).

El segundo paso es poner el doble de atención plena a cada momento, recordando que cada momento es único e irrepetible, que cada ser vivo es una hermosa expresión de la consciencia universal, de la fuente o del Tao como le decimos en el Taoísmo, o de Abbá como le dice un querido amigo, y que mi propia vida es una suceso cósmico maravilloso, que no se va repetir jamás, es como una película creada específicamente para mí, que dirijo yo y que protagonizo yo, en el escenario del gran universo infinito, en profunda conexión y armonía con todo lo que existe.

Sí…es mucho para recordar, pero tengo mis mañas y sé que puedo hacerlo.

Sentarme a meditar en Zazen ayuda mucho, practicar kickboxing meditando o “Fighting Meditation” también es una excelente herramienta.

Pero las dos herramientas más útiles y poderosas que usaré en esta meta, son abrir el corazón y sonreír, todos los días. Al principio será unas horas y seguro lo olvidaré, pero después de algo de práctica, así serán el total de las horas de cada día. 😀

Quiero cerrar esta entrada, agradeciéndote de todo corazón que estés leyendo esto y que hayamos coincidido en el espacio-tiempo, aquí y ahora.

Y deseo, que no des nada por sentado, que agradezcas todo profundamente y que lo disfrutes todo, que vivas una vida hermosa.

Gracias por leer.

Juan.