Propósitos

Estamos de nuevo en Enero, es un nuevo comienzo en muchos sentidos y es muy común hacer propósitos para este nuevo año.

La mayoría de las personas no cumplen sus propósitos de año nuevo, y de hecho, para la segunda semana de Febrero esos propósitos ya se desvanecieron en el éter.

¿Por qué pasa esto?

Por que no están tratando sus propósitos como metas.

Para que los propósitos de año nuevo se conviertan en metas, necesitas dejar de pensar en términos de “Este año sí haré ejercicio” o “Este año sí me pongo a dieta” o “Quiero ser más paciente” o “Quiero meditar más”. Coloca aquí cualquier otro propósito de año nuevo, propio o ajeno que sabes que no se ha cumplido.

Necesitas pensar de manera muy específica en cómo se ve tu meta ya materializada en tu vida. Con pelos y señales.

Y necesitas crear una imagen mental, muy detallada de esa meta ya materializada.

Sin esa imagen sólo tendrás buenas intenciones y tus hábitos actuales le pasarán por encima a esas intenciones.

¿Quieres retomar el ejercicio o comenzar a hacer ejercicio? Haz una imagen mental muy clara de ello: Visualízate haciendo ejercicio, el que tú quieras, ten claro en tu visualización cuánto tiempo dedicarás a ello y visualízate entrenando y disfrutándolo.

Aplica para cualquier meta que tengas. ¿Quieres ser más paciente? Pregúntate ¿cómo se vería esa versión de mí? ¿Cómo hablaría? ¿Cómo respondería a las dificultades de la vida diaria? Y crea una imagen mental de tu respuesta.

Ya que tengas tu imagen clara, repásala mentalmente varias veces al día, si te puedes sentar a meditar unos minutos y después repasar tu imagen mental, mucho mejor.

Al hacerlo le estas diciendo a tu mente subconsciente que quieres dirigir tus decisiones y comportamiento hacia esa meta, es decir, le estás pidiendo a tu cerebro que asigne tiempo, energía y pensamiento a materializar esa imagen. Recuerda que el subconsciente aprende por repetición.

Obviamente, a al par de la imagen mental de tu meta y del repaso diario, necesitas un plan y tomar acción, no te puedes sentar a esperar un milagro del Universo, porque no va a pasar.

El Universo sí conspira para ayudarte, pero primero tienes que hacer el trabajo de mover tu trasero hacia tu meta.

Gracias por leer.

-Juan