Busca, sin buscar

Busca, sin buscar el silencio de la mente, es una idea Taoísta (que el budismo zen heredó después) que me ha fascinado por años y se refiere a que cuánto más te esfuerzas por silenciar a la mente más resistencia encuentras, también se refiere a que cuando sales a buscar la calma mental a través de medios externos como el alcohol, las drogas, las compras, los eventos deportivos o cualquier distracción, la mente se vuelve más ruidosa, caótica y rezongona.

Dentro de la frase está la solución, oculta entre las palabras, esperando a que sea la imaginación del lector la que llegue a sus propias conclusiones.

La parte crucial para encontrar la solución son estas palabras: “sin buscar…”

Me explico, cuando buscamos algo, regularmente usamos nuestro pensamiento y nos preguntamos ¿dónde podrá estar aquello que buscamos?¿Quién o qué puede aportar información del paradero de la cosa? ¿Cómo se ve lo que busco o cómo puedo reconocerlo?

Justo ese camino es el camino incorrecto, no podemos silenciar la mente llenándola con más actividad y preguntas, el camino es sentir, para buscar sin buscar el silencio de la mente, el camino es sentir el silencio, sentir la calma de una mente en silencio, es aprender a dejar de reaccionar a los propios pensamientos y sólo contemplarlos.

Una vez que sientes ese silencio, la mente (corazón y cerebro) se llenan de una gran paz y una gran calma, no es que el estrés desaparezca de la vida, sino que uno ya no le agrega estrés a las cosas, se queda con el estrés normal que los eventos de la vida generan y lo maneja con una mente ecuánime, una mente en calma.

No, no es imposible, sólo requiere práctica.

Gracias por leer.

-Juan.