Todos estamos rotos

Todos estamos rotos de alguna manera, y eso no está bien, tampoco está mal.

Somos como una taza que varias veces se te ha resbalado de las manos cuando la lavas y ahora tiene varias grietas visibles, sigue de una pieza, pero podemos ver las grietas.

Esas “grietas” no nos definen, y de cierta manera no son tan importantes.

Lo que sí es muy importante es como integramos esa grieta o grietas en nuestro todo y seguimos adelante, sonriendo desde el corazón y con la frente en alto.

-Juan.