Día de la mujer

Esta entrada, como muchas del blog, está dirigida a mi hijo, no es un consejo que le doy a la lectora o al lector ocasional de este blog.

¿Entonces por qué ponerlo público en el blog Juan? Las razones son muchas, pero una muy importante, es no abrumar a mi hijo con passwords para leer mis ideas, y como no vivo con él, debo hacer muchas cosas a distancia, en fin, de eso platicaré en otro post.

Ahora, con el tema de hoy.

Sí, a las mujeres no siempre se les ha tratado como personas, suena súper primitivo y obtuso ¿verdad? Pero tristemente, es cierto.

Las mujeres han tenido que pelear y trabajar muy duro por recuperar su lugar en nuestra sociedad, un lugar que entre la iglesia católica, el sistema educativo, el día a día en casa y en los sitios de trabajo, se fue convirtiendo en una prisión mental, emocional y hasta física.

El día de hoy ya hay muchos avances en el tema de igualdad de género, y que mujeres de todo el mundo salgan a manifestarse el 8 de marzo de cada año para seguir trabajando en “ser visibles” ayuda mucho a que esos avances no se pierdan y se abra el camino para más avances.

Ahora viene una pregunta importante que todos los hombres debemos hacernos, sobre todo los hombres jóvenes: ¿Qué puedo hacer yo para ser un aliado feminista o un aliado para las mujeres?

Primero, yo creo que en nuestro caso querido hijo, no se trata de dividir entre machistas y feministas, CREO QUE ES UN ASUNTO DE TRATAR A LAS MUJERES Y A LOS HOMBRES COMO PERSONAS, tratar a ambos géneros como humanos, con amabilidad, con respeto, con compasión, con empatía y sin pensar o decir que alguno de los dos géneros es mejor o peor. Porque no creo que sea así.

Segundo, debemos comunicarnos con total honestidad y evitar usar un lenguaje que excluya a las mujeres, en vez de decir “el hombre llego a la Luna” es mejor hacer una pausa y pensar un poco para decir algo como “La humanidad llego a la Luna” o “Las personas llegaron a la Luna” o usar el término femenino de las palabras que lo tengan como con mi amiga Brenda, que es Arquitecta o como con Barbarian que es Ingeniera. Y jamás usar palabras despectivas para el género femenino.

Tercero, jamás apoyar o aplaudir a un hombre que trate a las mujeres como si fueran cosas o como si fueran personas de menor calidad, y de ser posible, explicarle a ese hombre que así no son las cosas. Eso sí, sin meterte en confrontaciones gratuitas, ni verbales ni físicas, aunque siempre es valioso estar preparado para ambas, just in case my friend.

Está en manos de todos los hombres conscientes, crear un nuevo modelo mental de masculinidad positiva, un modelo que sea sostenible y que podamos heredar a las siguientes generaciones de hombres, algo que estoy tratando de hacer contigo brother.

Por cierto, para nada soy un hombre perfecto, me ha tomado muchos años aprender a comportarme diferente, a hablar diferente, a pensar diferente y la idea es que tú puedas construir sobre lo que yo he construido, y te ahorres mis años de prueba y error.

Yo soy un “machista en rehabilitación” desde hace muchos años, la idea es que tú no necesites serlo y creo que lo podemos lograr juntos, hombro con hombro, mente con mente y corazón con corazón, con las mujeres y hombres que estamos en tu vida.

Espero no sea mucho texto para ti (yo creo que no) ya platicaremos de esto en persona, pero por lo pronto, aquí tienes esta entrada para que puedas leerla y releerla las veces que creas que es necesario para ti.

Te amo como a nadie en este mundo.

Gracias por leer.