Preguntas Frecuentes: ¿Por qué ya no enseño Tai Chi, Budismo, Meditación y esas cosas?

De unas semanas para acá, algunos amigos y exalumnos me han preguntado por qué ya no enseño ninguna de las cosas que menciono en el título de esta entrada.

Las razones son diversas, y compartirlas creo que puede enriquecer la experiencia de enseñanza y de aprendizaje de otras personas.

Aquí van:

Para enseñar, uno debe de tener personas interesadas en aprender, en mi caso, tiene muchos meses, tal vez años, que no tengo personas así a mi alrededor. Cabe aclarar algo, no me refiero a personas que quieren aprender sólo para ocupar su tiempo en algo y que pueden tomar hoy un curso de meditación y en dos meses un curso de lettering con la misma facilidad, me refiero a personas que REALMENTE están comprometidas con aprender y dominar algo.

Eso me lleva a la razón dos, yo enseño de manera teórico-práctica y dejo tarea, la tarea TIENE que ser hecha, tal cual como la solicito, porque de otra manera no podemos avanzar.

No dejo la tarea nada más para hacerme el interesante, cada tarea estaba diseñada para crear una experiencia específica, para activar redes neuronales específicas en el cerebro de la alumna o alumno, y si no hacían esas tareas, pues sus mentes, emociones y energía no estaban en el lugar que necesitábamos para seguir avanzando.

Cosa que sucedía muy a menudo.

Número 3, mi forma de enseñar requiere un mínimo de confianza en mí y en lo enseñado, así como un toque de fe temporal, me explico: Si de manera temporal consideras como reales mis ideas, conceptos y herramientas, entonces podemos avanzar mucho, y aprenderás a aplicar en tu vida lo que enseño, y en cierto momento ya no me vas a necesitar, porque ya serán tus herramientas, como ahora tienes tu propia manera de escribir.

Llegado ese momento, puedes desechar todas mis ideas, y quedarte sólo con la sabiduría que tú cosechaste y con las herramientas prácticas.

Pero, si lo que digo y enseño, lo ves sólo como una opinión, lo más probable es que apliques sólo las partes que te gusten, que se te hagan fáciles o que hagan eco con el momento de vida en el que te encuentres, resultando en una aplicación mediocre de las herramientas con resultados inconsistentes, que más pronto que tarde, resultarán en dejar todo y regresar a ser la persona que eras, culpando al maestro o a las herramientas, cuando la raíz del obstáculo es una forma poco útil de abordar el asunto.

Siguiente razón, hoy en día sobramos las y los coaches, los facilitadores, los angelólogos, los terapeutas, y cuanto título nuevo haya, entonces, creo que no soy tan necesario como coach o maestro, y puedo usar mi tiempo en otra cosa y, el que haya tanta «competencia» hace que conseguir alumnos sea una empresa que requiere mayor cantidad tiempo, presupuesto y energía.

Mismos, que no siempre tengo a mi disposición o que no siempre quiero asignar a algo que voy a regalar o que no voy a cobrar bien y que, muy probablemente, lo van a ver o leer mi pareja, una fan, un amigo y mi hijo.

Y pues mi pareja puede hablar conmigo, no tiene que leer el blog o escuchar el podcast, mi fan me puede mandar un whatsapp y preguntarme algo y con gusto le respondo, mi amigo, seguramente, tiene su propio camino espiritual, así que no me necesita como maestro, y mi hijo, pues ya soy su maestro desde hace años. 🙂

Podría abundar y platicar más razones, pero estas son las más importantes.

Después de escribir todo esto, que obvio ha sido una catarsis muy sabrosa, mi conclusión es que todo cambia y nada permanece, a lo mejor en unos días o en unos meses, alguna de esas razones cambia y decido enseñar de nuevo, o a lo mejor la manera en que veo esas razones cambia, y decido enseñar de nuevo.

O cambio por completo mi manera de verme y de ver el multiverso y sigo sin enseñar. Todo puede pasar.

Idea extra: En los círculos mágicos, holísticos y espirituales, el acto de enseñar se ve como una noble labor, y hasta obligatoria para el crecimiento personal, y creo que lo es, pero también creo que ese acto, no tiene traducirse en dar clases tal cual, uno puede enseñar con sus acciones, con sus palabras y con lo que deja de hacer, y uno puede tener alumnos, que ni siquiera sabe que existen y que están aprendiendo de todo lo que es uno.

Gracias por leer.

Si te gusta lo que escribo o dibujo, o te ha resultado útil, por favor considera invitarme un café (hacer una pequeña donación).Aquí está el enlace.

Una vez a la semana envío un correo con el contenido que hago para este blog. Suscríbete aquí. 

Puedes darte de baja cuando quieras, sin preguntas ni alboroto.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Comments (

0

)

A %d blogueros les gusta esto: