Zen.

Mi altar / espacio de meditación.

He probado Budismo Zen, Budismo Kadampa, Budismo Camino del Diamante y Budismo Theravada de los Dharma Punks. Todas las escuelas tienen cosas lindas y me gustan pero he descubierto que no todas se adecúan a mi ritmo de vida.

Interesante, durante años pensé que podría adecuar todo mi estilo de vida a mi práctica budista, pero hoy me doy cuenta de que no es tan sencillo para mí, requiere de hacer varios cambios fundamentales, como cambiar mi horario de trabajo y la industria para la que trabajo.

Tal vez haga ese cambio más adelante en el futuro, pero no puedo esperar hasta ese momento para tener mi “práctica budista perfecta”.

Así que decido quedarme con una práctica diaria basada en el Budismo Zen y el Taoísmo, particularmente en la práctica de Shikantaza y Wu Wei (el camino de no forzar las cosas y de la acción espontánea sin esfuerzo innecesario o tensión).

De esta manera puedo incluir momentos de zazen durante todo mi día y transformar mis actividades diarias en meditación, en parte de mi práctica espiritual.

Como tantos maestros respetables antiguos y no tan antiguos recomiendan.

Lecciones de Dibujo.

En los últimos días de Junio decidí bocetar algunos ejercicios de dibujo para un curso o clase, y empecé con el alfabeto de dibujo que aprendí de Austin Kleon.

Es muy interesante como podemos obviar el poder de esas figuras simples para comunicar ideas, emociones, formas, rasgos y conceptos.

Creo que en parte, es porque las personas que dibujan o que quieren dibujar, pierden de vista lo que yo creo que es la esencia de dibujar, que es comunicar algo, no que sea un dibujo perfecto o hermoso.