La mente, Reflexiones

Mi Soundtrack de ermitaño

Hace unos días me di cuenta, de que mi mente estaba buscando con ahínco un momento de mi pasado en el que no podía salir más que para lo esencial, esto para tener una idea de qué hacer durante estos días de COVID, donde, justamente, no estoy saliendo a NADA más que aquello que es esencial: comida y despensa, echarle un ojo a mis seres más cercanos, hacer uno que otro pago y tomar el sol.

“Viajar al pasado” es una función normal del cerebro humano, lo hace todo el tiempo: compara lo que te está sucediendo hoy con tu experiencia previa que aunque no sea idéntica al presente, esto es para encontrar algunos indicadores de cómo abordar lo que está viviendo en el presente.

Bueno, pues mi cerebro encontró, que la última vez que estuvimos así, con la capacidad de salir sólo para lo esencial, fue en el período que va de cuándo estaba en mi penúltimo año de Universidad, hasta mi primer y segundo trabajos como diseñador gráfico. En ese período de mi vida, no ganaba lo suficiente como para comprar un café en ninguna cafetería todos los días, no podía ir al cine más que una vez al mes, y no era muy popular con las chicas, así que “salir” con alguien estaba fuera de la ecuación.

Lo que sí podía hacer, era quedarme en casa, escuchar música, dibujar (tampoco me alcanzaba para comprar libros, la mayoría de los libros impresos no son realmente baratos) y disfrutar mucho estar conmigo.

De vuelta al presente, cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo mi mente, decidí poner atención a lo que mi subconsciente me estaba diciendo y ese input, se convirtió en recordar el soundtrack que me acompañó en el período al que me refiero unas líneas arriba.

Son diferentes discos y canciones que escuché hasta el cansancio en el departamento de mi mamá y después en mi primer departamento, cuando renté mi primer departamento.

Ha sido delicioso volver a descubrir esos discos y canciones y escucharlos con “oídos nuevos”, porque por supuesto que no soy la misma persona que hace 20 y algo años.

Así que decidí hacer una pequeña lista de esos discos y canciones, para tenerlos muy presentes, por si en otro momento de mi vida los vuelvo a necesitar como aliados.

Los discos y canciones no llevan enlaces, porque no uso ningún servicio de streaming de música, sí, vivo en el pasado, y todavía compro canciones y discos, en digital y análogo.

Aquí va la lista:

Artista o Banda: Los Fabulosos Cadillacs.

Canciones:
Matador, El Satánico Dr. Cadillac, El Genio del Dub, Manuel Santillán el León, todas del disco “Vasos Vacíos”.

Guns of Brixton, en vivo, es un cover de The Cash, me parece. Del disco “Obras Cumbres” o del disco “En vivo en Buenos Aires”.

Mal Bicho, Ciego de Amor, Queen from the Ghetto, del disco “Rey Azúcar”.

Artista o Banda: Metallica.

Discos:

S & M 1 y 2, con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, dirigida por Michael Kamen.

Los discos Load y Re Load.

Claro que esos discos y canciones no son lo único que escucho, pero sí son discos y canciones que puedo pasar horas escuchando una y otra vez sin aburrirme y que son parte del soundtrack de momentos importantes de mi vida, como la muerte de mi papá a mis 18 años, el enfrentarme a mis primeros empleos como se conserje en el tren ligero de la CDMX o entregar desayunos en bicicleta.

Te invito a que compartas parte del soundtrack de tu vida aquí en los comentarios, seguro habrá cosas muy interesantes.

¡Gracias! 🙂

-Juan

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La mente, Reflexiones

Busca, sin buscar

Busca, sin buscar el silencio de la mente, es una idea Taoísta (que el budismo zen heredó después) que me ha fascinado por años y se refiere a que cuánto más te esfuerzas por silenciar a la mente más resistencia encuentras, también se refiere a que cuando sales a buscar la calma mental a través de medios externos como el alcohol, las drogas, las compras, los eventos deportivos o cualquier distracción, la mente se vuelve más ruidosa, caótica y rezongona.

Dentro de la frase está la solución, oculta entre las palabras, esperando a que sea la imaginación del lector la que llegue a sus propias conclusiones.

La parte crucial para encontrar la solución son estas palabras: “sin buscar…”

Me explico, cuando buscamos algo, regularmente usamos nuestro pensamiento y nos preguntamos ¿dónde podrá estar aquello que buscamos?¿Quién o qué puede aportar información del paradero de la cosa? ¿Cómo se ve lo que busco o cómo puedo reconocerlo?

Justo ese camino es el camino incorrecto, no podemos silenciar la mente llenándola con más actividad y preguntas, el camino es sentir, para buscar sin buscar el silencio de la mente, el camino es sentir el silencio, sentir la calma de una mente en silencio, es aprender a dejar de reaccionar a los propios pensamientos y sólo contemplarlos.

Una vez que sientes ese silencio, la mente (corazón y cerebro) se llenan de una gran paz y una gran calma, no es que el estrés desaparezca de la vida, sino que uno ya no le agrega estrés a las cosas, se queda con el estrés normal que los eventos de la vida generan y lo maneja con una mente ecuánime, una mente en calma.

No, no es imposible, sólo requiere práctica.

Gracias por leer.

-Juan.

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DharmaRebel, La mente, Reflexiones

Deja de repetir los mismos ciclos

Breaking Samsara o Rompiendo Samsara, para mí significa romper con todos aquellos ciclos que repito en mi vida de manera inconsciente y que me están dando los mismos resultados que en el pasado (o muy parecidos) y, muy importante, me están ocasionando un montón de sufrimiento o dificultades.

Ciclos como elegir más de dos veces el mismo tipo de persona para pareja, aún cuando sabes que no es bueno para ti, o enojarte siempre por la misma actitud que una persona de tu familia tiene contigo (la familia es especialista en apretar nuestros botones ¿verdad?) o beber alcohol en la fiesta hasta que eres la persona mala copa de la noche, exactamente igual que el fin de semana pasado o engancharte en discutir con tu jefe sólo porque no te gusta recibir órdenes, igual que en tu trabajo anterior. Ya quedó clara la idea ¿verdad?

Breaking Samsara es un recordatorio para ser muy conscientes de los ciclos que iniciamos y cerramos en nuestras vidas, conscientes de porqué los iniciamos, conscientes de los resultados, conscientes de si queremos repetir ese ciclo o no y en caso necesario tener la sabiduría y el valor para elegir diferente y romper con el propio Samsara, con la repetición de ciclos sin control en nuestra vida.

Breaking Samsara es un llamado a rebelarse contra el destino heredado y contra la propia mente inconsciente.

Romper con los propios ciclos nocivos, es algo muy punk, es el mayor acto de rebeldía y de amor propio que podemos ejecutar.

Así que te invito a que te hagas consciente de tu ciclo de Samsara personal, lo analices y cuando lo creas conveniente, atrévete a romperlo, la verdadera paz interior está después de los límites de tu Samsara, de tu zona de confort que se repite una y otra vez.

Gracias por leer.

-Juan.

Nota final:

Samsara, es un concepto budista, que entre otras cosas, se refiere al ciclo de renacimientos sin control que los humanos vivimos una y otra vez, hasta nos damos cuenta de ello y comenzamos a entrenar nuestra mente para detener ese ciclo.

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La mente

Elige bien tus batallas y tus “cosas difíciles”

No es sano engancharnos con cada trending topic, con cada chisme, cada rumor, cada opinión, cada cadena de whatsapp o cada posteo que nuestro influencer favorito publique.

Es muy necesario, sobre todo hoy en día, con tanta información circulando en las redes sociales, aprender a elegir bien las batallas en las que entramos y las cosas por las que nos preocupamos.

Tu tiempo y tu atención son dos de los recursos más valiosos que posees, no los desperdicies en batallas ajenas o en trampas de atención.

Y de manera más amplia, debemos aprender a elegir las “cosas difíciles” que queremos enfrentar porque sabemos que el beneficio es grande.

Me explico.

Hace unas semanas me encontré esta publicación por ahí en la red y me pareció muy acertada.

(Curiosamente, a lo largo de mi vida he pasado de todos los negativos de la imagen a todos los positivos)

El mensaje central es elegir con consciencia y sabiduría las “cosas difíciles” que queremos vivir.

No se trata necesariamente de elegir entre divorciarte o no, se trata más bien de tener muy claro que todo en la vida se va a poner difícil algún momento y que todos los asuntos de la vida van a requerir esfuerzo, energía y pensamiento para desarrollarse y mantenerse.

De modo que, podemos elegir cuál es el difícil que queremos vivir y hacerlo conscientemente.

Por ejemplo: En vez de ocupar tu mente y tu energía en pensar que estaría padre hacer más ejercicio para mejorar tu salud, ocupa esos mismos 5 minutos de pensamiento y energía en hacer diez squats y diez push ups.

O en vez de ocupar energía y pensamiento en quejarte de un mal hábito que tienes (de cualquier tipo) ocupa esa misma energía y pensamiento en crear un hábito nuevo y mejor, que sustituya al hábito malo.

Último ejemplo, en vez de invertir tiempo, energía y pensamiento en escaparte se hablar un tema difícil con tu pareja, o con tu jefe, o con algún familiar o amigo, invierte esos mismos recursos en abordar el asunto y buscar una configuración razonable para los involucrados.

En todos los ejemplos, ambos escenarios, te van a costar un montón de esfuerzo, sólo que un escenario te va a dar mas beneficios a largo plazo que el otro.

Así que, elige bien.

Y si eliges “mal” y te equivocas, cambia tu decisión y prueba de nuevo. Nada está escrito en piedra.

-Juan.

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La mente

Lo que puedes hablar, lo puedes manejar

En México ( y seguramente en muchos lugares del mundo), existe la costumbre de evitar hablar de ciertos temas porque son “difíciles de manejar”, dentro de ésta etiqueta caen asuntos como la sexualidad, la muerte, las creencias espirituales y  desgraciadamente, las emociones que experimentas día con día.

No hablar de esos temas, efectivamente puede ahorrarte algunas conversaciones difíciles, pero también te a va incapacitar para manejar esos asuntos de una manera sana y honesta.

En cambio, cuando puedes hablar con naturalidad de tu muerte o de la muerte de un ser querido, te estás dando el espacio para entenderlo y procesarlo hasta donde te sea posible, le estás diciendo a tu cerebro que ese es un tema que puede ser explorado y que quieres usar tu modo curiosidad para comprender todos los aspectos que puedas de él.

Y así funciona con todos los temas que estamos acostumbrados a evitar.

Todos, sobre todo en el mundo de hoy, en pandemia y enfrentando un montón de dificultades, necesitamos desarrollar la capacidad de hablar con naturalidad de lo que sentimos todos los días, de lo que nos da miedo y de lo que nos hace vibrar y sonreír también.

Sí, tenemos una larga historia de aprender a esconder nuestras emociones, y no podemos seguir alimentando esa historia, por nuestro bienestar personal y nuestro bienestar colectivo.

No hay nada de malo en decir lo que sentimos con toda naturalidad, tampoco hay nada de malo en hablar con soltura de temas como la muerte o la experiencia sexual.

No es sano esperar a que necesites que ir a terapia para hablar de esos temas, es mucho mejor para ti y tus relaciones, comenzar a practicar desde hoy la habilidad de hablar de cualquier tema con naturalidad.

Así que elige a un par de amigos o a alguien de tu familia, platícale honestamente cómo te sientes hoy y no omitas detalles, después pregúntales cómo se sienten ell@s, escúchal@s con atención y haz algunas preguntas para conocer acerca de su estado emocional.

Y si eres audaz, platica contigo mism@ sobre tu muerte, analiza si te da miedo, qué parte del asunto te da miedo, qué crees que pasa después de la muerte y agenda una charla con alguien de tu confianza para platicar del tema.

Y no, hablar de tu muerte o de la muerte de alguien más no es decretar nada, no te preocupes.

Recuerda, lo que puedes nombrar lo puedes manejar.

Gracias por leer.

-Juan.

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creatividad, La mente

Mente positiva vs mente negativa

Tener una mente positiva no se trata de tener una mente ingenua, tampoco se trata de negar los problemas, se trata de ver cómo obtener un beneficio de todo lo que te sucede.

Lo beneficios no sólo son cosas tangibles o medibles con un excel, también pueden ser habilidades nuevas, una nueva perspectiva, mejor disciplina emocional, más dureza mental.

Cultiva una mente positiva.

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La mente, Reflexiones

Verdades vs Hipótesis

Cuando crees que algo es verdad, ya no lo cuestionas, lo pones en la caja de verdades dentro de tu cerebro y ahí se quedará, a menos que algo suceda en tu vida que te fuerce a cuestionar esa verdad.

El problema es que hay un montón de cosas que consideras como verdades, que son poco más que suposiciones personales o colectivas, y que rara vez llegas a cuestionar.

Por ejemplo: Estás pensando en invitar a salir a una chica o chico que te gusta y desistes porque crees que te va a decir que no. Eso no es verdad, es una hipótesis que vale la pena poner a prueba y someterla a análisis.

Otro ejemplo: Si dices groserías, dios te va a castigar, ¿ah sí? es una hipótesis digna de ponerse a prueba chingadamadre.

Un ejemplo más: Si le digo a Fulana o Fulano como me siento, seguramente me va a dejar. ¿Ah sí? Yo creo que es una excelente hipótesis que vale la pena poner a prueba y ver si la persona en cuestión no sabría manejar lo que le vas a decir.

Hay un montón de ideas que tomamos como verdades en piedra y no las cuestionamos, ideas tan simples y cotidianas como la manera de batir unos huevos revueltos o cómo preparar tu café hasta ideas más profundas que afectan nuestra vida personal y profesional.

Las verdades escritas en piedra, levantan muros dentro de tu mente y termina siendo una prisión, que limita tu crecimiento y desarrollo.

Cuando te manejas con hipótesis que pones a prueba, te estas dando mucho espacio para aprender, equivocarte, analizar y probar de nuevo, haciendo eso tu desarrollo se puede volver exponencial en muy poco tiempo.

Toma hoy mismo dos verdades que tengas en tu vida y ponlas a prueba como una hipótesis, ¿qué es lo peor que puede pasar?

Juan.

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La mente, Reflexiones

Pasos para cerrar un ciclo

Aplica para cuando terminas una relación de pareja, para cuando dejas un empleo, para cuando estás terminando un año y para todos los cierres de ciclo que puedas pensar o vivir.

Aquí van los pasos:

1. Entrénate para tener visión panorámica de las cosas, para ver el “Big Picture”, pero no dejes de ponerle atención a los detalles.

2.Agradece y Aprecia todo lo vivido. Claro, algunas cosas serán más difíciles de apreciar que otras, es parte del proceso. Habrá cosas que podrás apreciar por el aprendizaje que te dejaron, otras porque fueron el puente para conectarte con alguien o algo en tu vida.

3.Analiza todos los eventos, circunstancias, ideas, personas y objetos involucrados en el ciclo que estás cerrando. Pregúntate ¿Qué puedo aprender de esto (objeto, persona, experiencia, circunstancia)? y aplica -ASAP- en algún aspecto de tu vida personal o profesional eso que aprendiste, o mejor aún, aplícalo en ambas.

4.Repite el ciclo las veces que sea necesario.

Pon a prueba el pequeño método y hazle las modificaciones que creas necesarias para que te funcione mejor.

Gracias por leer.

Juan.

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La mente

¿Cómo ser feliz por tus pistolas?

Tu mente cataloga o etiqueta todo lo que percibes y experimentas, es decir todo lo que vives, lo que piensas y lo que sientes. Y usa esas etiquetas para darle forma a tu experiencia aquí en la Tierra.

Algo que etiquetas como desagradable alguien más lo puede etiquetar como agradable y alguien diferente puede etiquetarlo como neutro.

Esas etiquetas que ponemos residen totalmente en nuestra mente, alguien puede decir que el helado de chocolate es el mejor helado del mundo, pero esa etiqueta, realmente reside sólo en su mente, no en el helado en sí.

Incluso si sólo dijera que el helado de chocolate es delicioso, la etiqueta de delicioso sólo existe en la mente de la persona que la usa, no existe en el chocolate en sí, si así fuera, todas las personas lo percibiríamos exactamente igual.

Esa capacidad, habilidad o tecnología de la mente humana, la usas todo el tiempo, 90% de las veces de manera inconsciente.

Pero puede ser usada consciente para etiquetar lo que estás viviendo o pensando, a tu antojo.

¿Y para qué sirve hacer eso?

Para poder manejar a tu antojo y conveniencia tu estado emocional, es decir, para decidir conscientemente si quieres pasártela bien, o si quieres vivir feliz, o vivir en el drama o en la tristeza.

Puedes decidir momento a momento como etiquetar las cosas que suceden y que piensas, y así ser feliz por decisión, o estar en calma por decisión propia, o sentirte como sea que te quieras sentir.

Cuando usas esta habilidad conscientemente, ejerces una profunda libertad.

Obvio requiere práctica.

Aquí va cómo hacerlo:

  1. Decide cómo te quieres sentir durante los siguientes 9 días. Puede ser optimista, feliz, en calma o como tú quieras.
  2. Ya que te hayas decidido por un estado emocional, piensa cómo deberías de ver las cosas para sentirte así, es decir, piensa en cómo deberías de catalogar las experiencias que vives para sentirte como elegiste sentirte. Por ejemplo, yo elijo sentirme feliz y optimista, para lograrlo necesito ver el lado bueno de todo lo que suceda y de todo lo que piense y sienta.
  3. Vigila tu diálogo mental para que no te desvíes de la meta.

Al inicio, te puede resultar incómodo, o puedes sentir que te estás engañando o puedes pensar que no sirve, porque no va a funcionar al primer intento.

Lo que estás es haciendo es entrenar a tu cerebro, a través de la repetición, para que perciba las cosas diferente, lo estás entrenando para que etiquete todo lo que percibe desde una perspectiva nueva, y eso toma tiempo.

Prueba por 9 días, para que te des una idea de lo que se trata esto de etiquetar conscientemente las experiencias, pensamientos y emociones.

Si lo logras por 9 días, es decir, que lo hagas durante los 9 días, aunque te cueste trabajo y en ocasiones metas la pata, habrás dado un gran paso para entrenar a tu mente y habrás experimentado, en carne propia, lo bien que se siente manejar las etiquetas que usas para darle forma a tu vida.

Mi sugerencia final sería que una vez que lo probaste por 9 días, lo hagas ahora por un mes, para que desarrolles más esta habilidad y la conviertas en un hábito.

Gracias por leer.

Juan.

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