La mente

Limpia tu espacio mental.

En lo que va del año me he cambiado 5 veces de casa, en la misma ciudad.

25% por gusto y 75% por necesidad, pero eso es tema para otra entrada.

Cuando las personas cerca de mí se enteran de la cantidad de mudanzas, me miran con una mezcla de horror con asombro, y de inmediato me dicen que ellas o ellos no podrían.

Y l@s entiendo, si yo tuviera la misma cantidad de cosas y de apego por ellas, tampoco podría haberme mudado tantas veces.

Aunque ha sido pesado, con cada mudanza cargo con menos cosas, he reducido mis pertenencias a sólo lo esencial (con repuestos para algunas cosas) y me siento muy bien con ello.

Además he aprendido a moverme más ligero por la vida y he refinado mi orden personal.

Estas 5 mudanzas me han hecho crecer muchísimo y me han ayudado a aprender mucho de mí, de mi relación con mi familia y de lo que considero mi identidad personal.

Para nada recomiendo que te mudes la misma cantidad de veces que yo en tan corto tiempo, no, no. Pero sí te recomiendo que revises la cantidad de cosas que posees y cuántas de ellas conservas sólo por apego.

Si posees más de lo que cabe de manera ordenada y limpia en el espacio que tienes, ya se te pasó la mano.

Si tienes cosas que no has usado en los últimos 6 meses y las tienes sólo por apego (es decir no las estás guardando para tu hija o hijo por ejemplo) estás creando una relación tóxica hacia esas cosas y muy, muy probablemente estés haciendo lo mismo con relaciones, opiniones e ideas: Estás conservando en tu mente ideas que ya no te sirven, que probablemente te estorban y te impiden crecer y las estás conservando sólo por apego.

Estás también, involucrada o involucrado en relaciones que ya debieron haberse terminado, y que las mantienes por puro apego y hábito.

Lo mismo con opiniones, que en vez de hacer que tu mente crezca, la están convirtiendo en una prisión.

Aunque te suene raro, hay una estrecha y poderosa relación entre nuestra mente y nuestros espacios físicos, en especial nuestra casa, y de manera más poderosa nuestra recámara y nuestro clóset.

Dale una revisada a tus espacios físico y mental y asegúrate que no están llenos de objetos (mentales y físicos) que mantienes ahí por apego.

Si es así, comienza a limpiar, a ordenar y a dejar ir desde hoy, te aseguro que, aunque te cueste trabajo, cuando termines, vas a experimentar una maravillosa sensación de ligereza y abrirás la puerta a nuevas ideas y experiencias en tu vida.

Gracias por leer.

-Juan.

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La mente

Dedica unos minutos de silencio al día.

Cuando te regalas unos minutos de silencio al día, varias cosas positivas suceden en tu cerebro y en todo tu sistema nervioso.

  1. Tu cerebro descansa de saltar constantemente al futuro y al pasado. Esos saltos son naturales, nuestro cerebro está programado para eso, pero también necesita que le des un descanso diario, a parte de las horas de sueño.
  2. Todos los días tu cerebro procesa miles y miles de bits de información en tiempo real, cuando te das unos minutos de silencio, disminuyes la cantidad de información que tiene que procesar, y también descansa.

    La información que tu cerebro procesa en tiempo real es muy diversa, procesa cosas como: tu presión arterial, la presión atmosférica, el clima, la temperatura de tu ambiente, tu temperatura interna, la posición de tu cuerpo en el espacio, todo lo que ves, todo lo que lees, todo lo que escuchas, todo lo que piensas y un largo etc.
  3. Cuando tu cerebro descansa de los estímulos en tiempo real, tiene espacio y energía para procesar todo lo que se haya quedado en pausa o en la “cola de procesamiento”: charlas, ideas, preguntas y en general sucesos de la vida que no han terminado de ser integrados al total de tu experiencia de vida.

Todo esto se traduce en una sensación de mayor bienestar en general, mejor salud en general, un mejor humor y a largo plazo en una mente más atenta, tranquila y ecuánime para “surfear“ la vida y disfrutarla.

La mínima dosis efectiva de silencio diario son 5 minutos. No es tanto. 🙂

Hoy en día hay un montón de aplicaciones que puedes usar para sentarte a meditar en silencio, así que elige la aplicación o técnica que más te guste y prueba a sentarte en silencio durante 5 minutos todos los días, durante 1 mes y observa los resultados positivos en tu propia vida.

¿A qué me refiero con “sentarte en Silencio”?

Me refiero que que no ves el teléfono, no escuchas música, no hablas con nadie, no le das miles de vueltas a los pensamientos en tu mente y sólo te sientas a respirar y ver tus pensamientos y sensaciones pasar.

Aquí hay un par de audios que te pueden ayudar:

Meditación básica de seguimiento a la respiración.

Música de los Nativos Americanos para acompañar tu meditación.

Gracias por leer.

-Juan.

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La mente

Sub-consciente.

La mente subconsciente es como un robot.

O más preciso aún, como un robot ultra rápido para procesar la información y estímulos que recibe, pero que no puede pensar por su cuenta.

Sólo puede recibir input, crear una reacción, grabarla y repetirla de nuevo.

Es por eso que cuesta trabajo cambiar los hábitos arraigados, las opiniones viejas y crear nuevas respuestas en vez de reacciones automáticas.

Cuando quieras modificar un hábito o crear uno nuevo vas a necesitar mucha paciencia y mucha repetición, hasta que el hábito nuevo se convierta en tu segunda naturaleza, es decir, se convierta en parte de tu mente subconsciente.

Obvio esto implica disciplina y cuando digo esto, la mayoría de las personas me dicen que esa es la parte que les cuesta trabajo, que no tienen disciplina.

Eso puede ser cierto, pero según yo, si tienes suficiente determinación, puedes forzarte a hacer las cosas aunque seas una persona muy indisciplinada.

A mi parecer, no hay personas indisciplinadas, sólo personas con poca o hasta nula determinación.

Así que si vas a cambiar un hábito o hacerle otro tipo de ajustes a tu subconsciente, necesitas tener una buena dosis de determinación, estás convencida o convencido de que vale la pena el esfuerzo y repetir muchas veces el hábito nuevo o la información nueva que quieres instalar en tu subconsciente.

También hay un camino muuuucho más rápido y requiere muy poca determinación y nada de disciplina, es el camino del shock.

Se trata, tal cual, de generar un shock o susto fuerte al cerebro para que esté mega-atento a ese asunto y modifique la conducta que tiene asociada a él.

Cómo cuando de pequeña (o no tan pequeña) tocaste la estufa caliente y te quemaste la mano.

Es tan dolorosa la experiencia, que a veces basta con que suceda una vez para que el cerebro ajuste sus redes neuronales y se asegure de que no te vuelva a pasar eso con ninguna estufa, no sólo con la tuya.

Dato curioso: Más del 90% (algunos científicos como Bruce Lipton afirman que es el 95%) de las decisiones que tomas durante un día, son tomadas enteramente desde tu subconsciente, realmente ya no piensas para tomar esas decisiones, todo el peso de la acción recae sobre la experiencia previa y la capacidad de reacción de tu mente subconsciente.

Gracias por leer.

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