Reflexiones

Responsables.

…y de dejar a los demás tomar el suyo.

No importa si eres padre, madre, hijo, jefe o subordinado, realmente sólo puedes hacerte 100% responsable del camino que elegiste para ti.

Y ese camino que elijas, cruzará con el camino de otras personas y dejará su pequeña huella en ellas, así como el camino de otras personas deja huella en ti.

Gracias por leer.

Juan.

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Nunca des por sentado nada, aprécialo todo

Hace poco más de un mes, me operaron para quitarme la vesícula biliar.

Y hasta hace unos días pude entrenar un poco de boxeo, al 50% de mi capacidad y velocidad normales, para no estropear mi recuperación.

Después de varias semanas de no moverme mucho, mi entrenamiento “me supo a gloria”, lo mismo que poder moverme con relativa agilidad dentro de mi casa.

¡Uff! ¡Qué deliciosa sensación!

Poder entrenar un poco de nuevo me hizo pensar que hay muchas cosas en mi vida que veo como normales o habituales y que realmente son una gran bendición.

Cosas que tal vez para otras personas parezcan pequeñas u obvias, hoy para mí no lo son.

Por ejemplo, tengo la fortuna de poder levantarme y entrenar boxeo en mi casa, tengo un espacio libre para hacerlo, sé cómo hacerlo sin lastimarme, mi cuerpo está reaccionando bien a la recuperación y me puedo mover bastante bien…

..¿Cuántas personas quisieran hacer algo así y por una u otra razón no pueden? Obviamente la respuesta es: muchas, muchas personas alrededor del mundo. Puede sonarte a cliché, pero en este momento a mí no me suena así.

Después de esa reflexión, tengo la firme intención de no volver a tomar nada por sentado, no dejar que nada se convierta en “parte del paisaje”.

El primer paso es agradecer todo lo que está en mi vida ahora, se trata de tener un profundo sentimiento de gratitud por las personas, circunstancias, objetos, experiencias, animales, plantas y demás seres que forman o han formado parte te de mi camino en la tierra.

Cuando lo pienso así, se me enchina la piel, no puedo evitar sonreír, me siento muy afortunado y bendecido, y todas las quejas que estaban guardadas en el cajón desaparecen, mis miedos se hacen chiquitos y la vida, se transforma en algo maravilloso (que siempre lo es, sólo que a veces no lo vemos).

El segundo paso es poner el doble de atención plena a cada momento, recordando que cada momento es único e irrepetible, que cada ser vivo es una hermosa expresión de la consciencia universal, de la fuente o del Tao como le decimos en el Taoísmo, o de Abbá como le dice un querido amigo, y que mi propia vida es una suceso cósmico maravilloso, que no se va repetir jamás, es como una película creada específicamente para mí, que dirijo yo y que protagonizo yo, en el escenario del gran universo infinito, en profunda conexión y armonía con todo lo que existe.

Sí…es mucho para recordar, pero tengo mis mañas y sé que puedo hacerlo.

Sentarme a meditar en Zazen ayuda mucho, practicar kickboxing meditando o “Fighting Meditation” también es una excelente herramienta.

Pero las dos herramientas más útiles y poderosas que usaré en esta meta, son abrir el corazón y sonreír, todos los días. Al principio será unas horas y seguro lo olvidaré, pero después de algo de práctica, así serán el total de las horas de cada día. 😀

Quiero cerrar esta entrada, agradeciéndote de todo corazón que estés leyendo esto y que hayamos coincidido en el espacio-tiempo, aquí y ahora.

Y deseo, que no des nada por sentado, que agradezcas todo profundamente y que lo disfrutes todo, que vivas una vida hermosa.

Gracias por leer.

Juan.

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Tu respiración te puede ayudar a manejar tus emociones y el estrés

Tu respiración se modifica dependiendo del estado emocional en el que te encuentres en un momento determinado.

Por ejemplo cuando estás enojada o enojado, tu respiración es más corta y menos profunda, respiras [hasta el pecho], muy similar al tipo de respiración que tienes cuando estás estresada o estresado.

Entonces, cuando estás enojada o enojado, respiras de cierta manera, que refleja o apoya ese enojo.

Lo mismo con el miedo, la tristeza y otros estados emocionales y energéticos.

Aquí viene lo divertido, puedes abandonar cualquier estado emocional y volver a tu [centro] (esa rica sensación de bienestar y paz) o por lo menos diluir el estado emocional en el que te encuentres, si ajustas tu respiración.

¿A qué me refiero? A que si en medio de un momento de estrés o enojo respiras como si te encontraras en un momento de calma, vas a poder salir de ese enojo o reducir el impacto del estrés rápidamente.

Funciona también con el miedo, la frustración, la tristeza profunda y prácticamente cualquier estado emocional que te puedas imaginar.

Obvio, requiere de cierta habilidad, necesitas saber Respirar Consciente.

¿Y cómo se hace eso?

Buena pregunta, aquí van 3 técnicas.

1.Respiración Simétrica

Se trata de inhalar durante 3 segundos, mantener el aire adentro por 3 segundos, exhalar durante 3 segundos, quedarte sin aire por 3 segundos y repites el ciclo.

La mínima dosis efectiva es de 2 minutos.

2.Método Wim Hof

Se trata de inhalar al 100% y exhalar al 80 o al 90 %, durante 30 ciclos de respiración, y en la respiración #31 vas a inhalar todo, exhalar todo y te vas a quedar sin respirar hasta que ya no puedas más, cuando ya no puedas estar sin aire, vas a inhalar y a mantener el aire adentro por 15 segundos. Después de eso, puedes respirar normalmente.

Eso fue una serie, la mínima dosis efectiva es de 3 series. Te puede tomar unos 10 minutos hacerlas.

Aquí podrás escuchar y ver las instrucciones en inglés, con la voz de Wim Hof.

3.Respiración de Fuego

Se trata de inhalar y exhalar rápido y fuerte, cuando inhales vas a estirar los brazos hacia arriba, cuando exhales vas a doblar tus codos de manera que tus antebrazos queden apuntando hacia arriba y tus brazos queden paralelos al piso.

La mínima dosis efectiva es de 1 minuto.

Mi sugerencia final es que practiques las 3 técnicas de respiración consciente y las uses cuando sea más conveniente para ti.

Si tienes muy poco tiempo para relajarte, usa la Respiración de Fuego, sólo toma un minuto, si dispones de 5 minutos, usa la Respiración Simétrica y si tienes unos 15 minutos, maravilloso, usa el Método Wim Hof o mezcla dos técnicas.

Gracias por leer.

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Patito de Hule, episodio 01: Mel.

Mel es una excelente diseñadora e ilustradora radicada en la Ciudad de México.

Ilustra con diferentes técnicas, en diferentes formatos y tiene un proyecto llamado Inkgenuos, inspirado en el poryecto de Inktober, creado por Jake Parker.

Su trabajo en Inkgenuos llamó mi atención por los temas que eligieron para ilustrar, muy diferentes a lo que usualmente veo en el ya tan repetido Inktober.

Escucha el episodio para que conozcas más de Mel, su trabajo como ilustradora, sus fuentes de inspiración, las series que ve y la música que acompaña su proceso creativo.

En este enlace están los highlights de mi entrevista con Mel.

Y en este otro enlace puedes escuchar el episodio del Podcast.

Gracias por leer.

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Decidiendo desde el ego.

Cuando tomas decisiones desde el ego, te vuelves rígido, áspero y pierdes tu capacidad de fluir. Por lo menos así lo percibo yo en mí, y en muchas personas a mi alrededor.

Y es algo que a todos nos puede pasar.

Estoy pensando y decidiendo desde el ego cuando pienso en mi reputación, cuando pienso en mis followers, cuando pienso en mi popularidad, por ejemplo.

Cuando eso pasa, mi mente se vuelve rígida, el espacio que tiene para moverse pasa de ser infinito y lleno de posibilidades, a ser un pequeño espacio dentro los límites auto impuestos, donde sonreír se dificulta y donde cada detalle debe estar de acuerdo a mis deseos y a mis miedos.

Y es muy peligroso decidir montado en mis miedos, porque se puede convertir en un hábito, un muy mal hábito que puede tener consecuencias graves en mis relaciones y en mi sentido general de bienestar.

¿Qué hacer para no decidir desde el ego?

A mí me funciona:

1. No tomarme las cosas tan en serio, incluido yo mismo y sobre todo, cosas como la reputación

2. Aceptar que no puedo controlarlo todo

3. Aceptar todos mis errores y defectos con amor, para que no tengan tanto poder sobre mí y claro, ejercer mis defectos lo menos que pueda y pedir disculpas cuando me equivoco

4. Recordar que mi ego tiene su razón de ser y sus funciones, pero tomar decisiones no es una de ellas

Espero que alguna de las cosas que me funciona a mí, te funcione a ti. 🙂

Gracias por leer.

-Juan.

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Hijos y Escuela

Tener hijos nunca debió ser “el paso que sigue”.

Las escuelas nunca debieron convertirse en niñeras.

Lo mismo sucede con las abuelas y los abuelos.

Tener hijos es una decisión que antes de ser tomada debería de ser considerada desde muchas perspectivas, pero nunca, desde la perspectiva de la presión social o de los “pasos a seguir” para tener una “vida exitosa”.

Si las personas lo vieran así, hoy no tendríamos una crisis tan fuerte de trabajo en casa vs cuidar de los hijos.

Pero no, todavía, por lo menos en México, las personas están teniendo hijos porque es el paso que sigue en la carrera de hamster que les han vendido que es la vida.

Si todavía no tienes hijos, por favor, no pienses en tenerlos sin realmente considerar todos los ángulos posibles y sin antes platicar con algún papá o mamá que te cuente toda la verdad detrás de la experiencia de tener hijos, que no te cuente sólo la parte linda y tierna, que no te venda el esquema de mamá “luchona” o de papá “modelo” porque la mayoría de las veces no da buenos resultados.

Si no me crees, observa el estado del mundo hoy en día.

Gracias por leer.

-Juan.

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Practica el arte de no engancharte

No engancharte con discusiones, preocupaciones, pensamientos recurrentes o miedos, es un asunto de práctica. 

Así es, si no tienes un problema neuronal que te lo impida, puedes entrenarte para no engancharte de manera automática.

Obvio requiere esfuerzo y disciplina, y eso implica estar convencida o convencido de que harás lo necesario para dejar de engancharte.

¿Cómo se hace?

Hay muchas maneras y técnicas, te voy a compartir el mix que mejor me ha funcionado a mí.

  1. Identifica tus detonantes.
    Aquello que hace que te enganches, que decidas tomar esa batalla. Una vez identificados puedes evadirlos o prepararte para su llegada.
  2. Cambia las palabras que usas cuando estás enganchad@.
    Una vez que estás enganchado o enganchada, tu lenguaje refuerza el asunto, si la siguiente vez que te enganches con algo o con alguien cambias las palabras que usas (busca sinónimos) interrumpirás a tu mente y le va a ser un poco más difícil mantenerse enganchada.
  3. Agrega humor al asunto.
    Imagina a la persona con la enganchaste como un personaje de caricatura, o un emoji o un meme. De esta manera interrumpes a tu mente y no logra hacer la reacción en cadena de gancho-neurotransmisores-emociones-sensaciones (cuando llegas a las sensaciones, el asunto se fue al diablo).
  4. Haz recuento mental para buscar respuestas diferentes.
    Cuando tengas oportunidad, siéntate a meditar y visualiza en tu mente una situación en la que te hayas enganchado, pausa la película mental y busca maneras diferentes de responder al asunto, por ejemplo: abandonas la situación, cambias tus palabras o dices un chiste a la mitad del asunto.

Puedes practicar por separado cada uno de los 4 pasos anteriores, en el orden que te sea más natural, pero lo ideal es que llegues a usar los primeros 3 en tiempo real.

Puede sonar a que es mucho por hacer, a que es una tarea inalcanzable, pero la verdad es que no es así, poco a poco, con avances pequeños pero constantes es una meta muy muy asequible y te puedes divertir en el proceso.

Gracias por leer.

-Juan.

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Mismo mar, diferente barco

A lo largo de estos meses de pandemia de COVID-19 he leído mucho la expresión “No estamos en el mismo barco, estamos en la misma tormenta, algunos están en un yate, otros en un barco, otros en una balsa y otros están nadando”.

Me parece que explica muy bien las diferentes circunstancias dentro de las que cada quien está viviendo este momento de la historia humana, pero creo que representa con mayor precisión, las condiciones mentales y emocionales con las que cada uno ha vivido su vida hasta el día hoy.

Creo que los pensamientos y emociones de cada uno crean el barco, yate, lancha, balsa, barquito de papel o traje de baño, con el que cada uno va a navegar el océano de la vida.

Hay mentes estrechas, pequeñas y frágiles, como una balsa, hay mentes más grandes, abiertas y menos frágiles como los veleros y hay mentes enormes, hermosas y diversas donde cabemos todos, mentes que son como un gran crucero.

Mi mente, es un barco, de mediano tamaño, donde cabe mucha diversidad y se pueden tener largos momentos de paz, incluso en medio de la tormenta.

Pero eso no quiere decir, que todo ha sido fácil.

Igual que tú, me he tenido que adaptar a cuidar más y mejor de mí y de las personas cercanas a mí y a seguir adelante con mi vida con las adaptaciones que eso requiera.

Me ha llamado mucho la atención como, durante estos meses, me he descubierto “regresando a mis raíces” por ponerlo de alguna manera.

He encontrado refugio seguro en mis ejercicios de Qi Gong, en mi práctica de Tai Chi, en mi práctica budista-taoísta, en mi bici y en mis dibujos.

Poco a poco he ido dejando ir otras herramientas, estrategias y puntos de vista que si bien en su momento me sirvieron y me ayudaron, hoy no parecen ser tan relevantes o tan útiles, como las que mencioné en el párrafo anterior.

Compruebo con gusto como las cosas más simples en mi vida, son las que más me llenan y no necesito ni una gran cantidad de dinero, ni una suscripción, ni artículos de gama alta para poder hacer esas cosas.

Para entrenar Qi Gong y Tai Chi, sólo necesito hacerlo, los ejercicios los conozco y los principios fundamentales también, incluso los he enseñado a otras personas.

Para practicar budismo en mi vida diaria tampoco necesito nada más que hacerlo, no necesito un retiro en Tepoztlán para hacerlo, no necesito un mala de piedras preciosas, ni un gurú, ni un nombre budista.

Tengo un viejo libro de Budismo Theravada y mi sólida práctica de Zazen diario para apoyarme en ellas.

Para dibujar, un cuaderno o unas hojas de papel y un lápiz o un plumón de 16 pesos son suficientes, no necesito una pluma fuente cara, ni un pincel de pelo de pulga para poder hacerlo.

Para andar en mi bici, sólo necesito hacerlo, afortunadamente, para cuando llegó la pandemia, ya tenía mi bici, que no es una bici de gama alta, es una fixie, pintada con spray negro y llena de stickers.

Recuerda que el barco de cada uno es distinto, y esta pandemia nos tomó a la mayoría, “con las agujetas desamarradas y los dedos en la puerta”, es decir totalmente desprevenidos.

No juzgues a los demás por sus acciones o por la falta de ellas, mejor enfócate en hacer que tu barco (pensamientos y emociones) sea un mejor barco para habitar, porque 100% seguro ahí vas a vivir el resto de tu vida, con pandemia y sin ella.

Y de corazón deseo que encuentres refugio en las cosas simples de tu vida, dentro de tu propia mente y en tu propia piel, para que este momento difícil, sea menos espinoso para ti y los que tienes cerca.

Gracias por leer.

-Juan

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Todos estamos vendiendo algo

Hoy leí este post de Seth Godin y me dejó pensando en que todos, de una otra manera estamos “vendiendo” algo, pero más importante que eso, necesitamos saber comunicarnos bien y manejar el lenguaje.

¿Quieres que tus papás te dejen salir con tus amigos? Necesitas “venderles” la idea.

¿Quieres que la chica o chico que te gusta salga contigo? Vas a tener que “venderle” una idea.

¿Quieres tener un montón de likes en un post en tus redes sociales? Necesitas “venderla” bien con tu audiencia.

¿Quieres conseguir un socio para un proyecto? Que lo consigas dependerá de lo bien que “vendas” el asunto.

No hablo de sólo vender a cambio de una remuneración económica, me refiero a transmitir exitosamente una idea, tan exitosamente, que eche raíces y florezca en la mente del otro.

Y tampoco hablo de manipular a los demás (aunque a veces lo hagamos), hablo de tener una comunicación clara y exitosa en todas las interacciones de la vida.

Imagina que tus habilidades de comunicación te permiten comunicarte muy bien con todas las personas que te rodean, no digo que con todas te lleves muy bien, sino que con todas puedes comunicarte claramente y ellas contigo.

¡Uff! habría muy pocos malentendidos en tu vida, y los pocos que hubiera no serían catástrofes de serie gringa, además de que el estrés emocional que causan esos malentendidos tampoco estaría presente en tu vida y seguramente podrías tener acceso a más oportunidades.

No pienses sólo en oportunidades profesionales (no seas cuadrada o cuadrado), me refiero también a oportunidades de conocer mejor a las personas, de conocer personas nuevas, de conocerte mejor a ti, y sí claro, también oportunidades de más ligues y más diversión.

Suena bien ¿no crees?

Creo que desarrollar mejores habilidades de comunicación es algo que todas y todos deberíamos practicar desde pequeñitos en casa y nos ahorraríamos un montón de problemas.

Aunque, nunca es tarde para empezar, así que no importa qué edad tengas cuando leas esta entrada o en qué etapa de tu vida te encuentres, siempre puedes mejorar tus habilidades de comunicación, en cualquiera de sus formas.

Aquí van algunas sugerencias, tal vez te puedan ser útiles.

  1. Ten un blog, aunque sólo sea para ti, y escribe en él por lo menos 3 veces por semana. Puedes empezar escribiendo de lo que te guste y te apasione
  2. Lee mucho, no sólo libros, lee otros blogs, lee revistas, lee novelas gráficas, lee ficción, lee no ficción, lee investigaciones científicas
  3. Ojea el diccionario al azar, encuentra palabras nuevas y busca como usarlas en tu siguiente conversación

Pon a prueba estas sugerencias durante un par de meses y observa los resultados, lo peor que puede pasar es que escribas mejor y tengas un vocabulario más amplio.

Gracias por leer.

-Juan

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