Eventos.

Todo lo que sucede en este mundo son eventos consecutivos y conectados dentro de millones de probabilidades, unos más largos que otros como un noviazgo fugaz o una relación que florece a través de los años, pero que seguro tendrá un final, el que sea, rompimiento, alejamiento o que alguno de los implicados desocupe el estuche que tiene.

¿Eres consciente de esto?

¿O vives sobre la idea que los seres, sucesos y cosas son para siempre?

O peor aún ¿Vives pensando (inconscientemente) que nunca vas a morir y que mañana es buen momento para hacer todo?

No pospongas arrancar ese proyecto que has cargado en la mente por meses o años.

No pospongas decir “te quiero” a todas las personas que amas.

No pospongas aprender esa habilidad nueva que te mueres por probar.

No pospongas sentarte a meditar y cuidar de tu mente y emociones.

No pospongas invertir en eso que crees que es el futuro.

No pospongas disfrutar de este momento, porque este momento no va a volver.

No pospongas esa charla incómoda pero necesaria con alguien de tu círculo.

No pospongas salir a correr o subirte a la bicicleta.

No pospongas tu vida, pensando que nunca vas a morir.

Deja de perder el tiempo “scrolleando” en redes las sociales, mejor ponte a crear algo que sea útil para ti y para otros, escribe, dibuja o graba un audio.

Deja de perder el tiempo escuchando chismes y mejor dedica ese tiempo a leer o a escuchar un podcast.

Deja de perder el tiempo observando la vida de los artistas e influencers, mejor observa la tuya, a detalle, conviértete en un experto o experta en ti.

Deja de consumir (lo que sea) y ponte a crear.

Gracias por leer.

-J.