La mente

Sub-consciente.

La mente subconsciente es como un robot.

O más preciso aún, como un robot ultra rápido para procesar la información y estímulos que recibe, pero que no puede pensar por su cuenta.

Sólo puede recibir input, crear una reacción, grabarla y repetirla de nuevo.

Es por eso que cuesta trabajo cambiar los hábitos arraigados, las opiniones viejas y crear nuevas respuestas en vez de reacciones automáticas.

Cuando quieras modificar un hábito o crear uno nuevo vas a necesitar mucha paciencia y mucha repetición, hasta que el hábito nuevo se convierta en tu segunda naturaleza, es decir, se convierta en parte de tu mente subconsciente.

Obvio esto implica disciplina y cuando digo esto, la mayoría de las personas me dicen que esa es la parte que les cuesta trabajo, que no tienen disciplina.

Eso puede ser cierto, pero según yo, si tienes suficiente determinación, puedes forzarte a hacer las cosas aunque seas una persona muy indisciplinada.

A mi parecer, no hay personas indisciplinadas, sólo personas con poca o hasta nula determinación.

Así que si vas a cambiar un hábito o hacerle otro tipo de ajustes a tu subconsciente, necesitas tener una buena dosis de determinación, estás convencida o convencido de que vale la pena el esfuerzo y repetir muchas veces el hábito nuevo o la información nueva que quieres instalar en tu subconsciente.

También hay un camino muuuucho más rápido y requiere muy poca determinación y nada de disciplina, es el camino del shock.

Se trata, tal cual, de generar un shock o susto fuerte al cerebro para que esté mega-atento a ese asunto y modifique la conducta que tiene asociada a él.

Cómo cuando de pequeña (o no tan pequeña) tocaste la estufa caliente y te quemaste la mano.

Es tan dolorosa la experiencia, que a veces basta con que suceda una vez para que el cerebro ajuste sus redes neuronales y se asegure de que no te vuelva a pasar eso con ninguna estufa, no sólo con la tuya.

Dato curioso: Más del 90% (algunos científicos como Bruce Lipton afirman que es el 95%) de las decisiones que tomas durante un día, son tomadas enteramente desde tu subconsciente, realmente ya no piensas para tomar esas decisiones, todo el peso de la acción recae sobre la experiencia previa y la capacidad de reacción de tu mente subconsciente.

Gracias por leer.

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Soliloquios

Dibujar puede servir como terapia.

Dibujar, sin darle demasiada importancia al resultado final, tiene mucho valor terapéutico y es una excelente herramienta de liberación emocional.

Aquí van algunos de los beneficios que dibujar tiene y que he experimentado en conmigo y con muchos de mis clientes cuando daba sesiones de coaching.

  1. Exploras tu creatividad libremente
  2. Te desconectas de tu rutina mientras dibujas
  3. Usas redes neuronales diferentes a las que usas para tus tareas diarias
  4. Mejora tu capacidad de observación
  5. Estimulas tu capacidad de pensar visualmente
  6. Mejora tu capacidad para resolver problemas

Por eso, te recomiendo que dediques unos 30 minutos al día a dibujar algo, lo que sea, sólo no juzgues tu dibujo, ni lo compares con los dibujos de alguien mejor que tú, no estás dibujando para hacer un “buen dibujo” en el sentido estético (que es totalmente subjetivo) estás dibujando para ejercitar tu creatividad, para relajar tu mente y liberar emociones.

La idea es que puedas pasar suavemente de las actividades que tradicionalmente identificamos del hemisferio izquierdo, a las actividades el hemisferio derecho.

Aquí puedes leer un análisis que hace otro dibujante profesional, sobre los beneficios de dibujar.

Ahora, se pone mejor.

Si combinas 30 minutos de dibujo libre con unos 10 minutos de meditación, los beneficios aumentan exponencialmente y gozarás de una mejor salud emocional.

Gracias por leer.

Juan.

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Mi Práctica Espiritual

Tiempos inciertos.

Algunas cosas realmente importantes:

La propia saluda física, mental y energética, tener lo necesario para vivir, tener un amigo o amiga, conectar con la naturaleza, aprender a pensar, aprender a comunicarse, saber pasar tiempo en silencio con uno mismo y permanecer en el momento presente, sin dejar de saber cuando es prudente planear y cuando es prudente reflexionar sobre el pasado.

Gracias por leer.

Juan.

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Soliloquios

Solución inmediata.

Los remedios mágicos y las soluciones inmediatas abundan hoy en día, el mejor ejemplo son la gran cantidad de aplicaciones móviles que hay en el mercado hoy en día para pedir comida o cualquier otra cosa con tan sólo unos clics.

Los humanos tenemos dentro de nosotros un sistema para buscar gratificación inmediata de manera inconsciente y compulsiva, por eso el éxito de los remedios mágicos, de las apps y de las terapias que te hacen sentir bien de manera inmediata, aunque no arregles el origen de tu problema.

En mi experiencia, he notado que cualquier cosa, que implique esfuerzo y algo de incomodidad, como levantarte temprano para ir al gimnasio, será menos popular que las soluciones mágicas, por lo menos entre la mayoría de las personas.

Desde mi experiencia, si quieres un verdadero cambio en tu mente, en tu cuerpo, en tus emociones o en tus hábitos, vas a necesitar poner esfuerzo, tiempo, energía y atravesar momentos de incomodidad, pero justo ese proceso es el que pavimenta el camino hacia una mejor versión de ti.

Gracias por leer.

Juan.

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DharmaRebel

Sobre la felicidad y la constante búsqueda del placer (que genera más sufrimiento e incomodidad).

Como parte del “sistema operativo” de nuestro cuerpo tenemos: rechazo al dolor y atracción a lo placentero.

Estamos diseñados para alejarnos de aquello que nos hace daño o pone en peligro nuestra existencia y a acercarnos y buscar a toda costa aquello que nos causa sensaciones placenteras en cualquiera de las manifestaciones que puedan tener.

Es parte de nuestro mecanismo fundamental de supervivencia.

Es una carrera constante entre huir del sufrimiento o estados desagradables y correr tras el placer y en el camino el 90% de las veces NOS ENGANCHAMOS.

Y nuestra sociedad de consumo está diseñada para promover es estado “de gancho” constante.

Para ser feliz…necesitas un nuevo gadget de moda (el que sea de tu preferencia)

Para ser feliz necesitas comprar en X tienda de moda.

Para ser feliz necesitas una parej@ que haga tal y cual cosa.

Para ser feliz necesitar comer y beber de tal o cual marca o corriente ideológica de moda.

Y eso se suma a nuestro propio, interno y automático aviso de: Seré feliz cuando tenga…y cuando tenga… y cuando vaya…y cuando coma…y cuando me vea….

Enganchándonos todo el tiempo a mini dosis de felicidad impermanentes que nos conducen a estados de adicción ( en mayor o menor grado) y constantes estados de insatisfacción.

Si esto te queda claro y tienes la certeza de que eso es SER FELIZ, cierra este post ahora y sigue adelante. Si crees que puede haber otro camino o te da curiosidad que voy a escribir después continúa leyendo.

Ok, llegaste hasta aquí…¿Cómo desengancharme de una vida diseñada para enganchar?

1. Comprendiendo que la felicidad ES UNA DECISIÓN PERSONAL, que se manifiesta como un estado en nuestro ser y no está intrínsecamente ligado a ningún auto, gadget, persona, idea o sentimiento.

Soy yo quien los une y quien se niega a separarlos.

2. Tomar consciencia de que todo lo que inicia seguramente va a terminar. Mi gadget nuevo seguro un día va dejar de funcionar y además lo puedo perder y mi helado de chocolate se va a terminar. Esto no son malas noticias, al contrario, mi felicidad no está intrínsecamente ligada a estas cosas…ergo…no se termina con ellas.

3. Re-define tu felicidad. No tiene que ser necesariamente un estado de gozo y actitud de “todo está poca madre y maravilloso” de manera permanente. Busca qué es para TI, no que te dijeron que es ni donde te dijeron que está o con quién.

4.Traza el camino a ella y recórrelo. Lo más seguro es que caminarlo YA te hará feliz.

5. Equivócate, toma nota, sigue adelante y vuélvelo a intentar. En esto, no hay bien, no hay mal sólo hay hacer. Y entre más haces, mejor te sientes con ello.

6. No me creas nada, pon todo a prueba y saca tus propias conclusiones.

Gracias por leer.

Juan.

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Mi Práctica Espiritual

Válvula de escape.

Todos necesitamos una válvula de escape, no necesariamente para escapar de algo sino para soltar la carga emocional y mental que se acumula en nuestra mente ( mente= la actividad cognitiva del cerebro sumada a la actividad emocional de corazón, más la actividad energética derivada de las dos anteriores ).

Cuando tienes carga emocional-mental acumulada en tu sistema nervioso, necesitas una manera de sacar todo eso, hay personas que lo hacen hablando de sus problemas, otras personas corren o van al gimnasio, otras personas escriben.

Pero ¿qué pasa cuando sabes que tienes que soltar esa carga y el mecanismo que usas ya no funciona?

Obviamente necesitas encontrar uno nuevo.

Si por ejemplo, te desahogabas charlando con tu mamá pero te has dado cuenta que le afecta escucharte, es claro que necesitas un mecanismo nuevo.

Y para encontrarlo necesitas analizar un poco el mecanismo que usabas antes, en este caso, tu mamá.

Vamos a ver, desahogarte con tu mamá o con cualquier otra persona que amas incluye:

UNO. Verbalizar en voz alta lo que estás sintiendo

DOS. Sin filtrarlo

TRES. Tener la sensación de que la persona te va a escuchar sin juzgarte.

CUATRO. Tener la certeza de que toda opinión emitida por la persona que te escucha será desde un lugar de amor.

CINCO. Sabes que la persona que te escucha no va divulgar lo que le estás diciendo.

Muy bien, el mecanismo nuevo que uses tiene que tener por lo menos tres de las características que acabo de mencionar.

Puedes elegir escribir lo que sientes, ese mecanismo nuevo contiene una variante del punto 1, el punto 2 y claramente el punto 5, porque quien te “escucha” mientras escribes eres tú.

Puedes también dibujar lo que sientes y agregar un poco de texto.

O puedes probar a hacer algo más físico como correr o boxear y combinarlo con una visualización donde cada golpe o cada paso libera energía en forma de humo negro y aligera tu carga, hasta eliminarla por completo.

Gracias por leer.

-Juan.

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