Una cuenta interesante.

Hace un par de semanas asistí a una clase de meditación en el Centro Budista de la Ciudad de México en Coyoacán y una de las técnicas que practicamos fue Meditación con Mantras.

Cantamos el mantra de Tara Verde 108 veces.

Al terminar la sesión, ya que iba camino a casa en mi bicicleta, recordé lo que representa el número 108 para algunas tradiciones de Budismo.

Es un juego matemático muy interesante, te invito a hacerlo conmigo.

Saca tu teléfono y abre la calculadora o consigue una calculadora.

Aquí vamos.

Los humanos percibimos el mundo, sus fenómenos y eventos en 3 tiempos: Presente, Pasado y Futuro.

Nuestras percepciones pueden ser agradables, desagradables o neutras. Otro número 3.

3 x 3=9. Mantén ese 9 a la mano.

Para percibir, usamos nuestros 5 sentidos y la mente, que sumados nos dan 6.

9 x 6=54. Mantén ese 54 a la mano.

Todo lo experimentamos a través de nuestro lado femenino y nuestro lado masculino al mismo tiempo, 2 lados de la misma moneda.

54 x 2= 108.

Entonces, tenemos 108 permutaciones para percibir el mundo y los mantas se cantan 108 veces, para depositar la energía y la intención del mantra en cada una de las permutaciones de consciencia que están a nuestro alcance.

Gracias por leer.

-J.

Trampas de Consumismo.

Primero lee el mini cómic.

¿Ya lo leíste? Muy, bien, no estoy en contra de los popotes de bambú, el asunto es que no creo que sean necesarios para la bebida refrescante que tomas en Starbucks ni para el refresco que tomas en el cine.

Si no tienes un impedimento físico o alguna situación motora que te impida beber directamente de tu vaso o taza…¡No necesitas un popote! 

Y no necesitas comprar un bonito popote de bambú, o de metal tornasol para salvar a nuestro planeta, sólo no vuelvas a usar popote, y si lo llegas a necesitar entonces en ese momento te compras uno y lo guardas.

 

Sucede algo parecido con los cubiertos de madera para llevar contigo, si ya tienes cubiertos en tu casa y tienes algunos de sobra, podrías guardar un tenedor, un cuchillo y una cuchara en tu mochila, esos cubiertos ya están hechos, ya pagaste por ellos, ya dejaron su huella en el planeta.

Lo mismo con el thermo, si ya tienes uno, aunque sea de plástico, úsalo hasta que ya no sirva como thermo y entonces úsalo para guardar lápices o plumas por ejemplo y te compras otro.

Antes de comprar algo nuevo pregúntate ¿Realmente necesito esto o sólo lo quiero? Si sólo lo quieres, podrías no comprarlo y dejar pasar la urgencia de consumo que ha surgido en ti, tal vez más adelante lo necesites y entonces lo compras, tal vez necesites otra cosa y mejor compres esa otra cosa.

No solamente necesitamos consumir diferente para hacer una diferencia en nuestro planeta, necesitamos aprender a dejar de consumir y aprender a usar de nuevo.

Gracias por leer.

-J.