Zen.

Mi altar / espacio de meditación.

He probado Budismo Zen, Budismo Kadampa, Budismo Camino del Diamante y Budismo Theravada de los Dharma Punks. Todas las escuelas tienen cosas lindas y me gustan pero he descubierto que no todas se adecúan a mi ritmo de vida.

Interesante, durante años pensé que podría adecuar todo mi estilo de vida a mi práctica budista, pero hoy me doy cuenta de que no es tan sencillo para mí, requiere de hacer varios cambios fundamentales, como cambiar mi horario de trabajo y la industria para la que trabajo.

Tal vez haga ese cambio más adelante en el futuro, pero no puedo esperar hasta ese momento para tener mi “práctica budista perfecta”.

Así que decido quedarme con una práctica diaria basada en el Budismo Zen y el Taoísmo, particularmente en la práctica de Shikantaza y Wu Wei (el camino de no forzar las cosas y de la acción espontánea sin esfuerzo innecesario o tensión).

De esta manera puedo incluir momentos de zazen durante todo mi día y transformar mis actividades diarias en meditación, en parte de mi práctica espiritual.

Como tantos maestros respetables antiguos y no tan antiguos recomiendan.

Las 4 Nobles Verdades.

Dukkha:

La vida incluye dolor y sufrimiento físico, emocional y psicológico.

Por ejemplo: separarte de lo que amas te causa pena o sufrimiento, como cuando muere un ser querido o termina una relación, no obtener lo que deseas te causa dolor y obtener lo que deseas y perderlo también te causa dolor, como cuando pierdes un teléfono o un libro.

Existe dolor y sufrimiento por la separación, por el cambio de circunstancias y por estar unido a lo que desprecias, odias o simplemente no te gusta.

Samudaya:

El origen de ese dolor y sufrimiento es el deseo sin control y la ignorancia.

El deseo sin control te lleva a perseguir de manera ansiosa todo aquello que te produce placer, destruyendo con esa búsqueda frenética toda tu felicidad verdadera.

La ignorancia se trata de pensar que la felicidad duradera y verdadera está en el mundo material y en las cosas que te causan placer, también eres ignorante cuando crees que la felicidad verdadera y duradera está en negar todo el mundo material y privarte de todo tipo de placer.

La ignorancia también se manifiesta en tu mente cuando crees que eres tu cuerpo, tus pensamientos y tus emociones y cuando crees que eres un “Yo” constante, que no cambia nunca y que está desconectado de los demás.

Nirodha:

Hay un camino para terminar con el sufrimiento, ese camino es la extinción del deseo y la extinción de la ignorancia.

La extinción del deseo viene con un largo y delicado proceso de estudio, contemplación, evaluación de la realidad, reflexión y meditación. Para esto el Buda enseñó una gran cantidad de prácticas éticas y de ejercicios mentales y espirituales para lograr la extinción adecuada y correcta de tanhá, que es el deseo.

Sin embargo, la palabra clave detrás de la tercera noble verdad no es tanto extinción sino nibbána (nirvana en sánscrito): el estado supremo de extinción total y definitiva de los tres venenos mentales (avaricia, odio, e ignorancia). 

Nibbána, que significa “fuego extinguido”, no es la extinción del ser o la no-existencia: es un estado de liberación suprema donde el ser ya no vuelve a renacer otra vez en samsára. Todo en samsára es perecedero (anicca) y causante de malestar (dukkha), pero más allá de samsára (“la Otra Orilla”, como lo llama el Buda) existe el estado de nibbána, que es no-perecedero y causa de dicha suprema. 

Magga:

El sendero, camino método para liberarte del sufrimiento y del deseo, está disponible para todas las personas, cualquiera puede practicarlo, no necesita permiso de nadie para hacerlo, no necesita ser un místico o un yogui o tener una iniciación ni nada parecido.

Ese camino o método o receta tiene ocho pasos y se llama Noble Octuple Sendero o Camino Triple.

Medita y reflexiona sobre éstas 4 verdades durante unos días o un par de semanas y en otra entrada te voy a platicar del camino para liberarte del sufrimiento.

Te recomiendo leer éste libro, con calma, para que puedas entender más.

🙂

Monje Zen.

Me encontré este mini documental sobre un hombre que era US Marine (una unidad del ejército de Estados Unidos) y en un momento decisivo de su vida, decidió convertirse en monje zen, que además vive con su familia.

Me gustó mucho su historia y me gustó mucho el ritmo visual que tiene el video.

Además me dió mucha inspiración y energía extra para continuar como practicante de Budismo Zen.

Aquí está el documental, espero lo disfrutes.

-J.