¿Cómo ser feliz por tus pistolas?

Tu mente cataloga o etiqueta todo lo que percibes y experimentas, es decir todo lo que vives, lo que piensas y lo que sientes. Y usa esas etiquetas para darle forma a tu experiencia aquí en la Tierra.

Algo que etiquetas como desagradable alguien más lo puede etiquetar como agradable y alguien diferente puede etiquetarlo como neutro.

Esas etiquetas que ponemos residen totalmente en nuestra mente, alguien puede decir que el helado de chocolate es el mejor helado del mundo, pero esa etiqueta, realmente reside sólo en su mente, no en el helado en sí.

Incluso si sólo dijera que el helado de chocolate es delicioso, la etiqueta de delicioso sólo existe en la mente de la persona que la usa, no existe en el chocolate en sí, si así fuera, todas las personas lo percibiríamos exactamente igual.

Esa capacidad, habilidad o tecnología de la mente humana, la usas todo el tiempo, 90% de las veces de manera inconsciente.

Pero puede ser usada consciente para etiquetar lo que estás viviendo o pensando, a tu antojo.

¿Y para qué sirve hacer eso?

Para poder manejar a tu antojo y conveniencia tu estado emocional, es decir, para decidir conscientemente si quieres pasártela bien, o si quieres vivir feliz, o vivir en el drama o en la tristeza.

Puedes decidir momento a momento como etiquetar las cosas que suceden y que piensas, y así ser feliz por decisión, o estar en calma por decisión propia, o sentirte como sea que te quieras sentir.

Cuando usas esta habilidad conscientemente, ejerces una profunda libertad.

Obvio requiere práctica.

Aquí va cómo hacerlo:

  1. Decide cómo te quieres sentir durante los siguientes 9 días. Puede ser optimista, feliz, en calma o como tú quieras.
  2. Ya que te hayas decidido por un estado emocional, piensa cómo deberías de ver las cosas para sentirte así, es decir, piensa en cómo deberías de catalogar las experiencias que vives para sentirte como elegiste sentirte. Por ejemplo, yo elijo sentirme feliz y optimista, para lograrlo necesito ver el lado bueno de todo lo que suceda y de todo lo que piense y sienta.
  3. Vigila tu diálogo mental para que no te desvíes de la meta.

Al inicio, te puede resultar incómodo, o puedes sentir que te estás engañando o puedes pensar que no sirve, porque no va a funcionar al primer intento.

Lo que estás es haciendo es entrenar a tu cerebro, a través de la repetición, para que perciba las cosas diferente, lo estás entrenando para que etiquete todo lo que percibe desde una perspectiva nueva, y eso toma tiempo.

Prueba por 9 días, para que te des una idea de lo que se trata esto de etiquetar conscientemente las experiencias, pensamientos y emociones.

Si lo logras por 9 días, es decir, que lo hagas durante los 9 días, aunque te cueste trabajo y en ocasiones metas la pata, habrás dado un gran paso para entrenar a tu mente y habrás experimentado, en carne propia, lo bien que se siente manejar las etiquetas que usas para darle forma a tu vida.

Mi sugerencia final sería que una vez que lo probaste por 9 días, lo hagas ahora por un mes, para que desarrolles más esta habilidad y la conviertas en un hábito.

Gracias por leer.

Juan.

Todo lo que piensas tiene un efecto físico, emocional y energético en ti.

Lo que piensas, en palabras o en imágenes, es energía, son impulsos eléctricos dentro de tu cerebro.

Cuando piensas algo durante cierto tiempo, tu cerebro crea un juego de químicos para que eso que llevas un rato pensando se sienta como real y eso detona una o varias sensaciones y emociones.

Esas emociones y sensaciones a su vez van a afectar lo que piensas, es decir parte de tu energía, vas a pensar con mayor intensidad eso que ya estabas pensando y ¡Voilá! Tenemos un círculo vicioso o virtuoso, muy poderoso.

En este punto podrías decir “Ok, sí, suena interesante ¿Y eso cómo se manifiesta en mi vida?

Muy bien, por si todavía no has atado los cabos (es tan obvio, que al inicio a muchos, se nos escapa) vamos a reflexionar juntos.

Lee con cuidado la primera línea y los dos primeros párrafos de este texto, ¿Ya los leíste?Muy bien, ahora reflexiona unos momentos sobre esas ideas y después acompáñame a explorar dos conclusiones:

La primera es que si quieres sentirte de x manera, debes de pensar de x manera para que tu cerebro pueda detonar los neurotransmisores para x, y entonces x se sienta real en tu cuerpo.

La segunda es que si quieres pensar de la manera z, entonces, necesitas sentirte de la manera z, para que tu cerebro pueda crear los pensamientos z a partir de los neurotransmisores z.

Dicho de otra manera, si te quieres sentir libre o en calma, debes de mantener pensamientos y diálogo interno que te mantengan en calma y te ayuden a sentirte libre.

Lo mismo aplica para sentirse bien en general, ser más paciente, o más amable o más amorosa o más amoroso.

Funciona también cuando tienes un rasgo muy específico en tu carácter que quieres modificar, por ejemplo vamos a pensar que alguien en tu vida, quien sea, dice x cosa, puede ser una opinión o un juicio, y cada que lo dice, tú te enojas.

Bueno, pues puedes hacer ensayo mental de la escena, cambiando tu reacción, en vez de enojarte, le sonríes y no le das importancia, te aseguro que después de unas 10 veces de hacer el ensayo mental te será más sencillo no enojarte y no engancharte con el asunto.

Pero eso lo platicaremos a fondo en otra oportunidad.

De momento quédate con esta idea: lo que piensas, crea un efecto químico, en tu cuerpo físico, altera tu realidad física de acuerdo a lo que estás viendo en tu mente y entrena a tu cerebro para que vea o piense en esas imágenes en automático y más a menudo.

Así que te propongo pruebes esto por un par de semanas:

Justo después de levantarte y lavarte los dientes, pregúntate ¿qué es lo quiero sentir al inicio de mi día? Una vez que te respondas, dedica 5 minutos a crear los pensamientos que te harán sentir de esa manera.

Por ejemplo, respondes que hoy te quieres sentir agradecida o agradecido, bueno pues dedica 5 minutos a pensar sobre la gratitud y a agradecer lo que tienes.

Otro ejemplo, respondes que hoy quieres sentir paciencia y calma, muy bien, dedica 5 minutos a pensar con cosas que te den calma y a pensar en cómo mantener esa calma a lo largo de tu día, un buen ejercicio es pensar que el universo es tan grande y diverso, que en ese “big picture” tus problemas humanos no son tan grandes, sobretodo si piensas que tú eres el Universo también.

Gracias por leer.

-Juan.

Dibujar puede servir como terapia.

Dibujar, sin darle demasiada importancia al resultado final, tiene mucho valor terapéutico y es una excelente herramienta de liberación emocional.

Aquí van algunos de los beneficios que dibujar tiene y que he experimentado en conmigo y con muchos de mis clientes cuando daba sesiones de coaching.

  1. Exploras tu creatividad libremente
  2. Te desconectas de tu rutina mientras dibujas
  3. Usas redes neuronales diferentes a las que usas para tus tareas diarias
  4. Mejora tu capacidad de observación
  5. Estimulas tu capacidad de pensar visualmente
  6. Mejora tu capacidad para resolver problemas

Por eso, te recomiendo que dediques unos 30 minutos al día a dibujar algo, lo que sea, sólo no juzgues tu dibujo, ni lo compares con los dibujos de alguien mejor que tú, no estás dibujando para hacer un “buen dibujo” en el sentido estético (que es totalmente subjetivo) estás dibujando para ejercitar tu creatividad, para relajar tu mente y liberar emociones.

La idea es que puedas pasar suavemente de las actividades que tradicionalmente identificamos del hemisferio izquierdo, a las actividades el hemisferio derecho.

Aquí puedes leer un análisis que hace otro dibujante profesional, sobre los beneficios de dibujar.

Ahora, se pone mejor.

Si combinas 30 minutos de dibujo libre con unos 10 minutos de meditación, los beneficios aumentan exponencialmente y gozarás de una mejor salud emocional.

Gracias por leer.

Juan.