Sé amable con l@s dem@s.

Cuando una persona se porta grosera contigo, muy probablemente se debe a que esa persona tiene mucho dolor, sufrimiento o incomodidad acumulados dentro de sí misma, y es tanto ya, que tiene la necesidad de “explotar” como una olla express, para aligerar la presión que siente.

Puede sonarte raro, pero piensa en tu propio caso, piensa cuando le has contestado mal a alguien, cuando le has gritado a alguien o cuando te has portado groser@, no lo haces porque te sientas increíblemente bien ese día ¿O sí?

Generalmente lo haces como respuesta a una sensación de malestar interno que se está acumulando y que necesita ser liberada.

Muy bien, ahora imagina que cuando te sientes así de mal, a punto de explotar, tu interlocutor te trata con mucha amabilidad y paciencia.

Se sentiría muy bien ¿verdad? Y seguramente ayudaría a que las cosas se resolvieran mejor y no te agregaría malestar.

Bien, pues de eso se trata esto de ser amable con los demás, no se trata de ser Blancanieves color de rosa todo el tiempo, no, no, se trata de mantener una actitud amable y calmada, sobretodo cuando la respuesta de la otra persona es grosera o molesta.

Esto lo hacemos, porque sabemos cómo se siente estar del lado del mequetrefe que se porta mal, sabemos que se comporta así porque no se siente bien y no está feliz.

Además, los beneficios de cultivar una actitud amable, se sienten primero en uno mismo. Así que es un combo win-win.

Tú te sientes bien y no contribuyes a que la otra persona se sienta peor, por lo menos no lo haces de manera intencional.

Esto no sólo es un asunto de “Hippies Toma Ayahuasca”, hoy en día, la ciencia dura, occidental, ha comprobado que los pensamientos que tenemos afectan directamente la química de nuestro cuerpo, nuestra sensación de bienestar y nuestro estado emocional.

Así que cuando mantienes una actitud amable, como tu cuerpo no detecta ninguna amenaza inminente o importante, no produce químicos de estrés innecesarios y tu energía no se destina a ponerte a la defensiva y la puedes usar para otras cosas más interesantes y divertidas.

Así que la siguiente vez que alguien se “ponga punk” contigo, recuerda que todos hemos pasado por ahí, y que no es necesario echarle más leña al fuego, es mucho mejor, para tod@s l@s involucrad@s mantener una actitud amable.

Además, no sabes, cuando vas a ser tú el que se “ponga punk” y en ese momento vas a agradecer ser tratad@ con amabilidad.

Gracias por leer.

-Juan.

Limpia tu espacio mental.

En lo que va del año me he cambiado 5 veces de casa, en la misma ciudad.

25% por gusto y 75% por necesidad, pero eso es tema para otra entrada.

Cuando las personas cerca de mí se enteran de la cantidad de mudanzas, me miran con una mezcla de horror con asombro, y de inmediato me dicen que ellas o ellos no podrían.

Y l@s entiendo, si yo tuviera la misma cantidad de cosas y de apego por ellas, tampoco podría haberme mudado tantas veces.

Aunque ha sido pesado, con cada mudanza cargo con menos cosas, he reducido mis pertenencias a sólo lo esencial (con repuestos para algunas cosas) y me siento muy bien con ello.

Además he aprendido a moverme más ligero por la vida y he refinado mi orden personal.

Estas 5 mudanzas me han hecho crecer muchísimo y me han ayudado a aprender mucho de mí, de mi relación con mi familia y de lo que considero mi identidad personal.

Para nada recomiendo que te mudes la misma cantidad de veces que yo en tan corto tiempo, no, no. Pero sí te recomiendo que revises la cantidad de cosas que posees y cuántas de ellas conservas sólo por apego.

Si posees más de lo que cabe de manera ordenada y limpia en el espacio que tienes, ya se te pasó la mano.

Si tienes cosas que no has usado en los últimos 6 meses y las tienes sólo por apego (es decir no las estás guardando para tu hija o hijo por ejemplo) estás creando una relación tóxica hacia esas cosas y muy, muy probablemente estés haciendo lo mismo con relaciones, opiniones e ideas: Estás conservando en tu mente ideas que ya no te sirven, que probablemente te estorban y te impiden crecer y las estás conservando sólo por apego.

Estás también, involucrada o involucrado en relaciones que ya debieron haberse terminado, y que las mantienes por puro apego y hábito.

Lo mismo con opiniones, que en vez de hacer que tu mente crezca, la están convirtiendo en una prisión.

Aunque te suene raro, hay una estrecha y poderosa relación entre nuestra mente y nuestros espacios físicos, en especial nuestra casa, y de manera más poderosa nuestra recámara y nuestro clóset.

Dale una revisada a tus espacios físico y mental y asegúrate que no están llenos de objetos (mentales y físicos) que mantienes ahí por apego.

Si es así, comienza a limpiar, a ordenar y a dejar ir desde hoy, te aseguro que, aunque te cueste trabajo, cuando termines, vas a experimentar una maravillosa sensación de ligereza y abrirás la puerta a nuevas ideas y experiencias en tu vida.

Gracias por leer.

-Juan.

Todo lo que piensas tiene un efecto físico, emocional y energético en ti.

Lo que piensas, en palabras o en imágenes, es energía, son impulsos eléctricos dentro de tu cerebro.

Cuando piensas algo durante cierto tiempo, tu cerebro crea un juego de químicos para que eso que llevas un rato pensando se sienta como real y eso detona una o varias sensaciones y emociones.

Esas emociones y sensaciones a su vez van a afectar lo que piensas, es decir parte de tu energía, vas a pensar con mayor intensidad eso que ya estabas pensando y ¡Voilá! Tenemos un círculo vicioso o virtuoso, muy poderoso.

En este punto podrías decir “Ok, sí, suena interesante ¿Y eso cómo se manifiesta en mi vida?

Muy bien, por si todavía no has atado los cabos (es tan obvio, que al inicio a muchos, se nos escapa) vamos a reflexionar juntos.

Lee con cuidado la primera línea y los dos primeros párrafos de este texto, ¿Ya los leíste?Muy bien, ahora reflexiona unos momentos sobre esas ideas y después acompáñame a explorar dos conclusiones:

La primera es que si quieres sentirte de x manera, debes de pensar de x manera para que tu cerebro pueda detonar los neurotransmisores para x, y entonces x se sienta real en tu cuerpo.

La segunda es que si quieres pensar de la manera z, entonces, necesitas sentirte de la manera z, para que tu cerebro pueda crear los pensamientos z a partir de los neurotransmisores z.

Dicho de otra manera, si te quieres sentir libre o en calma, debes de mantener pensamientos y diálogo interno que te mantengan en calma y te ayuden a sentirte libre.

Lo mismo aplica para sentirse bien en general, ser más paciente, o más amable o más amorosa o más amoroso.

Funciona también cuando tienes un rasgo muy específico en tu carácter que quieres modificar, por ejemplo vamos a pensar que alguien en tu vida, quien sea, dice x cosa, puede ser una opinión o un juicio, y cada que lo dice, tú te enojas.

Bueno, pues puedes hacer ensayo mental de la escena, cambiando tu reacción, en vez de enojarte, le sonríes y no le das importancia, te aseguro que después de unas 10 veces de hacer el ensayo mental te será más sencillo no enojarte y no engancharte con el asunto.

Pero eso lo platicaremos a fondo en otra oportunidad.

De momento quédate con esta idea: lo que piensas, crea un efecto químico, en tu cuerpo físico, altera tu realidad física de acuerdo a lo que estás viendo en tu mente y entrena a tu cerebro para que vea o piense en esas imágenes en automático y más a menudo.

Así que te propongo pruebes esto por un par de semanas:

Justo después de levantarte y lavarte los dientes, pregúntate ¿qué es lo quiero sentir al inicio de mi día? Una vez que te respondas, dedica 5 minutos a crear los pensamientos que te harán sentir de esa manera.

Por ejemplo, respondes que hoy te quieres sentir agradecida o agradecido, bueno pues dedica 5 minutos a pensar sobre la gratitud y a agradecer lo que tienes.

Otro ejemplo, respondes que hoy quieres sentir paciencia y calma, muy bien, dedica 5 minutos a pensar con cosas que te den calma y a pensar en cómo mantener esa calma a lo largo de tu día, un buen ejercicio es pensar que el universo es tan grande y diverso, que en ese “big picture” tus problemas humanos no son tan grandes, sobretodo si piensas que tú eres el Universo también.

Gracias por leer.

-Juan.